GAF

Semana Santa

Escrito por gafportaceli 26-02-2008 en General. Comentarios (1)
Hola a tod@s. Estas son las Experiencias que la Pastoral de la Compañia de Jesús en la Provincia Betica organiza, y que los Grupos GAF (Grupos de Animación a la Fe) apoyan desde su trabajo por la Construcción del Reino de Dios.


El sentido del ayuno en la historia y la forma de practicarlo

Escrito por gafportaceli 19-02-2008 en General. Comentarios (0)
Historia y práctica

"El tiempo cuaresmal prepara a los fieles, entregados más intensamentea oír la palabra de Dios y a la oración, para que celebren el misteriopascual, sobre todo mediante el recuerdo o la preparación del bautismoy mediante la penitencia". Tal es, según el Concilio Vaticano II, ladoble finalidad de este tiempo sagrado que los católicos iniciamos elpasado miércoles, llamado "de ceniza", por exteriorizarse en él lacondición frágil y pecadora del hombre mediante el sencillo y elocuentesigno de la imposición de la ceniza en la cabeza de los fieles.

Pero hay otras prácticas religiosas como son las del ayuno y laabstinencia que están unidas a este tiempo litúrgico y que, a la vezque han sido consideradas expresión de penitencia y conversión, hancalado profundamente no sólo en manifestaciones de religiosidadpopular, sino también en la cultura y hasta en la gastronomía denuestros pueblos y naciones cristianas.

La Cuaresma no surgió desde el principio tal y como la conocemos hoy,sino que ha tenido una gestación de siglos y siempre referida a lacelebración pascual. Esta última se fijó a mediados del siglo II y sela relacionó con la Pascua judía fijándola, tras una dura controversia,el domingo siguiente a ésta por decisión del Papa Victor (189-198).Establecida la fecha pascual, empiezan a surgir en las Iglesias deOriente y Occidente la realización de un "gran ayuno" para poderprepararla de manera adecuada.



Preparar la Pascua

El ayuno siempre ha tenido en la historia de las religiones un profundosentido ascético, y así lo tenía también en el judaísmo y en la Iglesiaprimitiva, dimensiones mucho más profundas y complejas de las que hoypudieran verse en esta práctica. El ayuno comportaba algo más que lamera privación de alimentos ya que siempre estaba relacionado con laoración y la limosna, lo que preservaban su rectitud de cara a Dios yal prójimo, y se evitaba así que se convirtiera en un puro formalismoexterno, como el que tanto fustigaba Jesús en los fariseos de sutiempo. Normalmente las principales celebraciones litúrgicas ibanacompañadas de un ayuno comunitario que disponía el espíritu y elcuerpo para tales acontecimientos. De hecho la Cuaresma comenzó con unayuno comunitario de dos días: el Viernes y el Sábado Santo que, con eldomingo de resurrección, formaron el Triduo Pascual. Este ayuno teníaun sentido eminentemente pascual pues pretendía expresar laparticipación en la muerte y resurreción de Cristo, a la vez que, comoseñala el propio Jesús en el Evangelio, esperar la vuelta del Esposoarrebatado momentaneamente por la muerte.

En el siglo III la práctica del ayuno previo a la Pascua se prolonga alas tres semanas anteriores, coincidiendo con el tiempo de preparaciónde los catecúmenos para el bautismo de la noche pascual.

En el siglo siguiente este ayuno se prolonga aún más, tomando para ellocomo modelo el de Jesucristo en el desierto donde ayunó cuarenta días ycuarenta noches (cfr. Mt 4,1-2). El número de cuarenta días de ayuno,de donde provienen el nombre de Cuaresma (del latín&laqno;quadragesima»), ya lo había consagrado Moisés, quien"subiendo al monte (Sinaí) se quedó allí cuarenta días y cuarentanoches sin comer ni beber" (Ex 24,18); posteriormente otro de lospersonajes emblemáticos del judaísmo, el profeta Elías, sigue elejemplo de Moisés, pues con la fuerza del alimento de una sósla comida"anduvo cuarenta días y cuarenta noches hasta el monte de Dios" (1Re19,8).

Una vez establecidos los cuarentas días de duración de la Cuaresma, lasdiscrepancias vinieron a la hora de contar los días ya que si bienordenados desde el jueves anterior al Tríduo pascual (el Jueves Santo)el tiempo cuaresmal debería empezar el actual primer domingo deCuaresma, pero surgió una dificultad: los domingos al recordar laResurrección son días de alegría, y no podían ser considerados enconsecuencia días de ayuno. Para salvar este obtáculo y mantener loscuarenta días exactos de ayuno, se recurrió a comenzar la Cuaresma elmiércoles anterior al primer domingo, el que se llamaría "miércoles deceniza" o "principio de ayuno". Posteriormente, al excluir como días deayuno también los sábados, se fueron ampliando las semanaspenitenciales y aparecieron las llamadas en la liturgiaromana"quincuagésima", "sexagésima" y "septuagésima". Todas estasadiciones quedaron suprimidas con la reforma litúgica del Vaticano II.

Si a lo largo de los siglos ha sido variable el cómputo de los díascuaresmales, no menos han sido diversas también las formas de practicarayuno cuaresmal. Con más o menos severidad siempre ha consistido encomer una sola vez al día; en los primeros siglos se solía hacer estacomida por la tarde, posteriormente, a partir de la Edad Media, sehacía a mediodía. Al principio el ayuno cuaresmal llevaba consigotambién la abstinencia de ciertos alimentos, sobre todo de la carne yde lo que proviniera del mundo animal, de los huevos y productoslácteos; e incluso el vino era considerado materia de abstinencia. Lano referencia al pescado en la práctica primitiva hizo pensar que noentraba entre los alimentos prohibidos durante la Cuaresma, costumbreque hoy pervive.

El ayuno era sólo uno de los elementos de vivencia religiosa en que seapoyaba el tiempo cuaresmal, también estaban como ya se ha apuntadoantes los otros dos fundamentales: la oración y el ejecicio de obras decaridad, sobre todo la limosna.

En la práctica del ayuno cuaresmal se tenía en cuenta la edad, la saludde las personas, y era más intenso y severo para los catecúmenos que sepreparaban para el bautismo y para los penitentes públicos.

Con el correr de los siglos, las Iglesias de Oriente han conservadomejor el sentido del ayuno cuaresmal primitivo, en cambio, enOccidente, con el paso del tiempo se ha ido perdiendo de vista suprofundo sentido original: se han ido sucediendo privilegios,dispensas, mitigaciones y distinciones entre el ayuno y la abstinencia.


Recobrar el primitivo sentido

El Vaticano II ha pretendido hacer volver estas prácticas a suprimitivo sentido pascual, señalando que " la penitencia del tiempocuaresmal no debe ser sólo interna e individual, sino también externa ysocial" y que se haga "de acuerdo con las posibilidades de nuestrotiempo y de los diversos países y condiciones de los fieles".

Siguiendo estas indicaciones conciliares, en 1966 el Papa Pablo VIestableció en la Constitución "Penitemini" la practica actual del ayunoy la abstinencia cuaresmal que después quedaría plasmada en el vigenteCódigo de Derecho Canónico, donde se señala que "todos lo fieles, cadauno a su modo, están obligados por ley divina a hacer penitencia; sinembargo, para que todos se unan en alguna práctica común, se han fijadounos días penitenciales, en los que se dediquen de manera especial a laoración, realicen obras de piedad y de caridad y se nieguen a símismos, cumpliendo con mayor fidelidad sus propias obligaciones y,sobre todo, observando el ayuno y la abstinencia" (c.1249). Los días ytiempos penitenciales señalados son "todos los viernes del año y eltiempo de Cuaresma".

Aparte, de la abstinencia de carne los viernes de Cuaresma, conrespecto a la práctica del ayuno y la abstinencia en un mismo día seespecifica en el Código que ambos "se guardarán el miércoles de Cenizay el Viernes Santo" .A la hora de señalar la obligatoriedad de estasprácticas se dice en el mencionado Código que "la ley de la abstinenciaobliga a los que han cumplido catorce años; la del ayuno, a todos losmayores de edad (18 años), hasta que hayan cumplido cincuenta y nueveaños" (c.1252).

Por último, la Iglesia deja en manos de las Conferencias Episcopales elque éstas determinen "con más detalle el modo de observar el ayuno y laabstinencia, así como sustituirlos en todo o en parte por otras formasde penitencia, sobre todo por obras de caridad y prácticas de piedad"(c.1253). En definitiva, una práctica antigua, esta del ayunocuaresmal, para ser vivida hoy con el sentido de los orígenes, o sea:"en espíritu y en verdad".

Símbolos de la cuaresma y su significado: ceniza, desierto, 40 días, ayuno....

Escrito por gafportaceli 12-02-2008 en General. Comentarios (19)
Las cenizas

Es el residuo de la combustión por el fuego de las cosas o de laspersonas. Este símbolo ya se emplea en la primera página de la Bibliacuando se nos cuenta que "Dios formó al hombre con polvo de la tierra"(Gen 2,7). Eso es lo que significa el nombre de "Adán". Y se lerecuerda enseguida que ése es precisamente su fin: "hasta que vuelvas ala tierra, pues de ella fuiste hecho" (Gn 3,19).

Por extensión, pues, representa la conciencia de la nada, de la nulidadde la creatura con respecto al Creador, según las palabras de Abrahán:"Aunque soy polvo y ceniza, me atrevo a hablar a mi Señor" (Gn 18,27).

Esto nos lleva a todos a asumir una actitud de humildad ("humildad"viene de humus, "tierra"): "polvo y ceniza son los hombres" (Si 17,32),"todos caminan hacia una misma meta: todos han salido del polvo y todosvuelven al polvo" (Qo 3,20), "todos expiran y al polvo retornan" (Sal104,29). Por lo tanto, la ceniza significa también el sufrimiento, elluto, el arrepentimiento. En Job (Jb 42,6) es explícítamente signo dedolor y de penitencia. De aquí se desprendió la costumbre, por largotiempo conservada en los monasterios, de extender a los moribundos enel suelo recubierto con ceniza dispuesta en forma de cruz. La ceniza semezcla a veces con los alimentos de los ascetas y la ceniza bendita seutiliza en ritos como la consagración de una iglesia, etc.

La costumbre actual de que todos los fieles reciban en su frente o ensu cabeza el signo de la ceniza al comienzo de la Cuaresma no es muyantiguo.

En los primeros siglos se expresó con este gesto el camino cuaresmal delos "penitentes", o sea, del grupo de pecadores que querían recibir lareconciliación al final de la Cuaresma, el Jueves Santo, a las puertasde la Pascua. Vestidos con hábito penitencial y con la ceniza que ellosmismos se imponían en la cabeza, se presentaban ante la comunidad yexpresaban así su conversión.

En el siglo XI, desaparecida ya la institución de los penitentes comogrupo, se vio que el gesto de la ceniza era bueno para todos, y así, alcomienzo de este período litúrgico, este rito se empezó a realizar paratodos los cristianos, de modo que toda la comunidad se reconocíapecadora, dispuesta a emprender el camino de la conversión cuaresmal.

En la última reforma litúrgica se ha reorganizado el rito de laimposición de la ceniza de un modo más expresivo y pedagógico. Ya no serealiza al principio de la celebración o independientemente de ella,sino después de las lecturas bíblicas y de la homilía. Así la Palabrade Dios, que nos invita ese día a la conversión, es la que da contenidoy sentido al gesto.

Además, se puede hacer la imposición de las cenizas fuera de laEucaristía -en las comunidades que no tienen sacerdote-, pero siempreen el contexto de la escucha de la Palabra.


El desierto

Geográficamente hablando, es un lugar despoblado, árido, solo,inhabitado, caracterizado por la escasez de vegetación y la falta deagua.

Es el lugar donde transcurre el ayuno, considerado como desasimiento ysoledad exterior e interior, para llevar, al que en él se interna, a launíón con Dios.

Los textos bíblicos en que se fundamenta esta afirmación son loscuarenta días de Moisés sin comer ni beber en la montaña del Sinaí pararecibir la Ley (Ex 24, 12-18; 34) y los cuarenta días de Elias (1 Re19,3-8). Elías vive la dureza del desierto reconfortado por la comida ybebida misteriosa, y recorre su camino superando el decaimiento de losisraelitas en los cuarenta años de marcha hacia la tierra prometida. Setrata, en todos los casos, de hombres marcados por la visión de Dios alfinal de dicho camino. Estas narraciones nos ayudan a entender elsentido de los cuarenta días de desierto de Cristo (Primer Domingo deCuaresma), vivido como experiencia de la tentación y encuentro íntimocon el Padre, pero, también, como preparación a su ministerio público.

Para la Biblia, el desierto es, además, una época de oración intensa.Es el lugar del sufrimiento purificador y de la reflexión, aunquetambién es una gracia que puede rechazarse.

De hecho, el ayuno de Moisés contrasta con el rechazo de los cuarentaaños de desierto por parte del pueblo. Los cuarenta días de Moisés sonel rehacer un camino de fidelidad que el pueblo no supo andar, así comolos de Cristo lo son para la prueba que el Espíritu Santo permitía altentador (Mt 4, 1).

El desierto es la geografía concreta, el espacio y el tiempo de launión con Dios. Por eso Oseas (Os 2, 16-17) lo propone como el lugarpropicio para captar su mensaje espiritual, al igual que lo hace laIglesia con sus hijos en la Cuaresma.

Muchas veces en nuestra vida cotidiana rechazamos esos espacios desilencio y soledad porque tenemos miedo de encontrarnos con nosotrosmismos y con Dios y descubrir qué lejos estamos de su proyecto sobrenosotros. Por eso, el "desierto" requiere el coraje de los humildes, delos que no tienen miedo de volver a empezar...


Los cuarenta días

La organización cuaresmal es un tiempo simbólico que hecha sus raícesen el Antiguo y en el Nuevo Testamento. Los cuarenta días de Moisés yde Elías o los cuarenta años del Pueblo elegido en el desierto no sonreferencias secundarias. La tradición judeo-cristiana ha visto en estenúmero una determinada significación. Probablemente la idea más antiguasea la referencia a los años de desierto vistos como un tiempo asociadoal castigo de Dios (cf. Nm 14,34; Gn 7,4. 12. 17; Ez 4,6; 29, 11-13).


En el Deuteronomio aparece una interpretacíón de los cuarenta años comoel tiempo de la prueba a la que Dios somete al pueblo (Dt 2,7; 8,2-4).Son los días del crecimiento de la fe, según el Salmo 94, 10. Para losHechos de los Apóstoles, el número cuarenta continúa siendo simbólico.Lucas divide la vida de Moisés en tres períodos de cuarenta años (Hch7,23 y 7,30); hace referencia a los cuarenta años del reinado de Saúl(Hch 13,21); y a los cuarenta días de la Ascensión (Hch 1, 3).

Estos cuarenta días podrían, entonces, considerarse como ese "hoy" delque habla la Carta a los Hebreos al referirse al Sal 94, como ese"tiempo propicio" para escuchar la voz de Dios y no endurecer elcorazón.

En efecto, nuestra relación con Dios necesita no sólo de un "espacio"adecuado (el desierto como lugar de silencio), sino también de un"tiempo" oportuno y concreto, "suficiente" para escuchar, a través denuestra conciencia, su voz de Padre que corrige y consuela a la vez.


El ayuno

Junto con el desierto y la oración, el ayuno parece ser una de lasmediaciones privilegiadas de todo tiempo penitencial, de revisión devida y de búsqueda sincera de Dios. Por eso, como hemos visto alreferirnos al desierto, generalmente van unidos. Todos los que seretiran al desierto para encontrarse con Dios, ayunan.

Sin embargo, los profetas Joel e Isaías nos indican el verdadero sentido de esta antigua práctica penitencial:

... Vuelvan a mí de todo corazón, con ayuno, llantos y lamentos.Desgarren su corazón y no sus vestiduras, y vuelvan al Señor, su Dios.(Joel 2, 12-18)

Este es el ayuno que yo amo, oráculo del Señor: soltar las cadenasinjustas, desatar los lazos del yugo, dejar en libertad a los oprimidosy romper todos los yugos; compartir tu pan con el hambriento y albergara los pobres sin techo; cubrir al que veas desnudo... (Isaías 58, 6-9)

A la luz de sus palabras, comprendemos por qué, con el tiempo, el ayunocomo abstención de comida ha cedido lugar al ayuno como símbolo yexpresión de una renuncia a todo aquello que nos impide realizar ennosotros el proyecto de Dios, invitándonos a transformarlo en un gestode solidaridad efectiva con los que pasan hambre (es decir, ayunanforzosamente), trabajando por la eliminación de toda injusticia en lavida personal y social, y por la liberación de toda opresión,explotación y corrupción.

Naturalmente, sería más fácil limitarnos a "cumplir" con el ayuno dealimentos propuesto por la Iglesia. Pero necesitamos descubrir esos"otros" ayunos como medio adecuado para cambiar lo que más nos cuesta.Tal vez se trate de hablar menos, de hacer menos gastos superfluos, deperder menos tiempo frente al televisor para entregarlo a alguien quenecesite nuestra asistencia, etc.

Por eso el ayuno tiene que ir unido a la limosna, al gesto caritativo,que es también una acción preferencial de la Cuaresma, según latradición cristiana. Si ayunáramos sólo para sufrir o demostrar quesomos fuertes, estaríamos desvirtuando su verdadera finalidad.

29 Preguntas Sobre la Cuaresma

Escrito por gafportaceli 08-02-2008 en General. Comentarios (13)
¿QUÉ ES LA CUARESMA?

Llamamos Cuaresma al período de cuarenta días (quadragesima) reservadoa la preparación de la Pascua, y señalado por la última preparación delos catecúmenos que deberían recibir en ella el bautismo.

¿DESDE CUÁNDO SE VIVE LA CUARESMA?

Desde el siglo IV se manifiesta la tendencia a constituirla en tiempode penitencia y de renovación para toda la Iglesia, con la práctica delayuno y de la abstinencia. Conservada con bastante vigor, al menos enun principio, en las iglesias de oriente, la práctica penitencial de laCuaresma ha sido cada vez más aligerada en occidente, pero debeobservarse un espíritu penitencial y de conversión.

¿POR QUÉ LA CUARESMA EN LA IGLESIA CATÓLICA?

“La Iglesia se une todos los años, durante los cuarenta días de la Gran Cuaresma, al Misterio de Jesús en el desierto” (n. 540).

¿CUÁL ES, POR TANTO, EL ESPÍRITU DE LA CUARESMA?

Debe ser como un retiro colectivo de cuarenta días, durante los cualesla Iglesia, proponiendo a sus fieles el ejemplo de Cristo en su retiroal desierto, se prepara para la celebración de las solemnidadespascuales, con la purificación del corazón, una práctica perfecta de lavida cristiana y una actitud penitencial.

¿QUÉ ES LA PENITENCIA?

La penitencia, traducción latina de la palabra griega metanoia que enla Biblia significa la conversión (literalmente el cambio de espíritu)del pecador, designa todo un conjunto de actos interiores y exterioresdirigidos a la reparación del pecado cometido, y el estado de cosas queresulta de ello para el pecador.

Literalmente cambio de vida, se dice del acto del pecador que vuelve aDios después de haber estado alejado de Él, o del incrédulo que alcanzala fe.

¿QUÉ MANIFESTACIONES TIENE LA PENITENCIA?

“La penitencia interior del cristiano puede tener expresiones muyvariadas. La Escritura y los Padres insisten sobre todo en tres formas:el AYUNO, la oración, la limosna, que expresan la conversión conrelación a sí mismo, con relación a Dios y con relación a los demás.Junto a la purificación radical operada por el Bautismo o por elmartirio, citan, como medio de obtener el perdón de los pecados, losesfuerzos realizados para reconciliarse con el prójimo, las lágrimas depenitencia, la preocupación por la salvación del prójimo, laintercesión de los santos y la práctica de la caridad "que cubremultitud de pecados" (1 Pedro, 4,8.).” (Catecismo Iglesia Católica, n.1434).

¿ESTAMOS OBLIGADOS A HACER PENITENCIA?

“Todos los fieles, cada uno a su modo, están obligados por la leydivina a hacer penitencia; sin embargo, para que todos se unan enalguna práctica común de penitencia, se han fijado unos díaspenitenciales en los que se dediquen los fieles de manera especial a laoración, realicen obras de piedad y de caridad y se nieguen a símismos, cumpliendo con mayor fidelidad sus propias obligaciones y,sobre todo, observando el ayuno y la abstinencia.” (Código de DerechoCanónico, cánon 1249).

¿CUÁLES SON LOS DÍAS Y TIEMPOS PENITENCIALES?

“En la Iglesia universal, son días y tiempos penitenciales todos losviernes del año y el tiempo de cuaresma.” (Código de Derecho Canónico,cánon 1250).

¿QUÉ DEBE HACERSE TODOS LOS VIERNES DEL AÑO?

En recuerdo del día en que murió Jesucristo en la Santa Cruz, “todoslos viernes, a no ser que coincidan con una solemnidad, debe guardarsela abstinencia de carne, o de otro alimento que haya determinado laConferencia Episcopal; ayuno y abstinencia se guardarán el miércoles deCeniza y el Viernes Santo.” (Código de Derecho Canónico, cánon 1251).

¿CUÁNDO ES CUARESMA?

La Cuaresma comienza el Miércoles de ceniza y concluye inmediatamenteantes de la Misa Vespertina in Coena Domini. (jueves santo). Todo esteperíodo forma una unidad, pudiéndose distinguir los siguienteselementos:

1) El Miércoles de ceniza,

2) Los domingos, agrupados en el binomio, I-II; III, IV y V; y el Domingo de Ramos de la Pasión del Señor,

3) La Misa Crismal y

4) Las ferias.

¿QUÉ ES EL MIÉRCOLES DE CENIZA?

Es el principio de la Cuaresma; un día especialmente penitencial, en elque manifestamos nuestro deseo personal de CONVERSIÓN a Dios.

Al acercarnos a los templos a que nos impongan la ceniza, expresamoscon humildad y sinceridad de corazón, que deseamos convertirnos y creerde verdad en el Evangelio.

¿CUÁNDO TIENE ORIGEN LA PRÁCTICA DE LA CENIZA?

El origen de la imposición de la ceniza pertenece a la estructura de lapenitencia canónica. Empieza a ser obligatorio para toda la comunidadcristiana a partir del siglo X. El liturgia actual, conserva loselementos tradicionales: imposición de la ceniza y ayuno riguroso.

¿CUÁNDO SE BENDICE E IMPONE LA CENIZA?

La bendición e imposición de la ceniza tiene lugar dentro de la Misa,después de la homilía; aunque en circunstancias especiales, se puedehacer dentro de una celebración de la Palabra. Las fórmulas deimposición de la ceniza se inspiran en la Escritura: Gn, 3, 19 y Mc 1,15.

¿DE DÓNDE PROVIENE LA CENIZA?

La ceniza procede de los ramos bendecidos el Domingo de la Pasión delSeñor, del año anterior, siguiendo una costumbre que se remonta alsiglo XII. La fórmula de bendición hace relación a la condiciónpecadora de quienes la recibirán.

¿CUÁL ES EL SIMBOLISMO DE LA CENIZA?

El simbolismo de la ceniza es el siguiente:

a) Condición débil y caduca del hombre, que camina hacia la muerte;

b) Situación pecadora del hombre;

c) Oración y súplica ardiente para que el Señor acuda en su ayuda;

d) Resurrección, ya que el hombre está destinado a participar en el triunfo de Cristo;

¿A QUÉ NOS INVITA LA IGLESIA EN LA CUARESMA?

la Iglesia persiste en invitarnos a hacer de este tiempo como un retiroespiritual en el que el esfuerzo de meditación y de oración debe estarsostenido por un esfuerzo de mortificación personal cuya medida, apartir de este mínimo, es dejada a la libertad generosidad de cada uno.



¿QUÉ DEBE SEGUIRSE DE VIVIR LA CUARESMA?

Si se vive bien la Cuaresma, deberá lograrse una auténtica y profundaCONVERSIÓN personal, preparándonos, de este modo, para la fiesta másgrande del año: el Domingo de la Resurrección del Señor.

¿QUÉ ES LA CONVERSIÓN?

Convertirse es reconciliarse con Dios, apartarse del mal, para establecer la amistad con el Creador.

Supone e incluye la Confesión (ver el impreso Guía de la Confesión) de todos y cada uno de nuestros pecados.

Una vez en gracia (sin conciencia de pecado mortal), hemos deproponernos cambiar desde dentro (en actitudes) todo aquello que noagrada a Dios.

¿POR QUÉ SE DICE QUE LA CUARESMA ES UN “TIEMPO FUERTE” Y UN TIEMPO PENITENCIAL?

“Los tiempos y los días de penitencia a lo largo del año litúrgico (eltiempo de CUARESMA, cada viernes en memoria de la muerte del Señor) sonmomentos fuertes de la práctica penitencial de la Iglesia. Estostiempos son particularmente apropiados para los ejerciciosespirituales, las liturgias penitenciales, las peregrinaciones comosigno de penitencia, las privaciones voluntarias como el ayuno y lalimosna, la comunicación cristiana de bienes (obras caritativas ymisioneras).” (Catecismo Iglesia Católica, n. 1438)

¿CÓMO CONCRETAR MI DESEO DE CONVERSIÓN?

De diversas maneras, pero siempre realizando obras de conversión, como son, por ejemplo:

1. Acudir al Sacramento de la Reconciliación (Sacramento de laPenitencia o Confesión) y hacer una buena confesión: clara, concisa,concreta y completa.

2. Superar las divisiones, perdonando y crecer en espíritu fraterno.

3. Practicando las Obras de Misericordia.

¿CUÁLES SON LAS OBRAS DE MISERICORDIA?

Las Obras de Misericordia espirituales son:

Enseñar al que no sabe.
Dar buen consejo al que lo necesita.
Corregir al que yerra.
Perdonar las injurias.
Consolar al triste.
Sufrir con paciencia las adversidades y flaquezas del prójimo.
Rogar a Dios por los vivos y los muertos

Las Obras de Misericordia corporales son:

Visitar al enfermo.
Dar de comer al hambriento.
Dar de beber al sediento.
Socorrer al cautivo.
Vestir al desnudo.
Dar posada al peregrino.
Enterrar a los muertos.

¿QUÉ OBLIGACIONES TIENE UN CATÓLICO EN CUARESMA?

Hay que cumplir con el precepto del AYUNO y la ABSTINENCIA, así como con el de la CONFESIÓN y COMUNIÓN anual.

¿EN QUÉ CONSISTE EL AYUNO?

El AYUNO consiste en hacer una sola comida al día, aunque se puedecomer algo menos de lo acostumbrado por la mañana y la noche. No sedebe comer nada entre los alimentos principales, salvo caso deenfermedad.

¿A QUIÉN OBLIGA EL AYUNO?

Obliga vivir la ley del ayuno, a todos los mayores de edad, hasta quetengan cumplido cincuenta y nueve años. (cfr. CIC, c. 1252).

¿QUÉ ES LA ABSTINENCIA?

Se llama abstinencia a privarse de comer carne (roja o blanca y sus derivados).

¿A QUIÉN OBLIGA LA ABSTINENCIA?

La ley de la abstinencia obliga a los que han cumplido catorce años.(cfr. CIC, c. 1252).

¿PUEDE CAMBIARSE LA PRÁCTICA DEL AYUNO Y LA ABSTINENCIA?

“La Conferencia Episcopal puede determinar con más detalle el modo deobservar el ayuno y la abstinencia, así como sustituirlos en todo o enparte por otras formas de penitencia, sobre todo por obras de caridad yprácticas de piedad.” (Código de Derecho Canónico, cánon 1253).

¿QUÉ ES LO QUE IMPORTA DE FONDO DEL AYUNO Y LA ABSTINECIA?

Debe cuidarse el no vivir el ayuno o la abstinencia como unos mínimos,sino como una manera concreta con la que nuestra Santa Madre Iglesianos ayuda a crecer en el verdadero espíritu de penitencia.

¿QUÉ ASPECTOS PASTORALES CONVIENE RESALTAR EN LA CUARESMA?

El tiempo de Cuaresma es un tiempo litúrgico fuerte, en el que toda laIglesia se prepara para la celebración de las fiestas pascuales. LaPascua del Señor, el Bautismo y la invitación a la reconciliación,mediante el Sacramento de la Penitencia, son sus grandes coordenadas.

Se sugiere utilizar como medios de acción pastoral:

1) La catequesis del Misterio Pascual y de los sacramentos;

2) La exposición y celebración abundante de la Palabra de Dios, como lo aconseja vivamente el cánon. 767, & 3, 3).

3) La participación, de ser posible diaria, en la liturgia cuaresmal,en las celebraciones penitenciales y, sobre todo, en la recepción delsacramento de la penitencia: “son momentos fuertes en la prácticapenitencial de la Iglesia” (CEC, n. 1438), haciendo notar que “junto alas consecuencias sociales del pecado, detesta el mismo pecado encuanto es ofensa a Dios”; y,

4) El fomento de los ejercicios espirituales, las peregrinaciones, comosigno de penitencia, las privaciones voluntarias como el ayuno y lalimosna y las obras caritativas y misioneras.

MIERCOLES DE CENIZA

Escrito por gafportaceli 06-02-2008 en General. Comentarios (0)
El miércoles de Ceniza es el principio de la Cuaresma; un díaespecialmente penitencial, en el que manifestamos nuestro deseopersonal de conversión a Dios.

Al acercarnos a los templos a que nos impongan la ceniza, expresamoscon humildad y sinceridad de corazón, que deseamos convertirnos y creerde verdad en el Evangelio.

El origen de la imposición de la ceniza pertenece a la estructura de lapenitencia canónica. Empieza a ser obligatorio para toda la comunidadcristiana a partir del siglo X. La liturgia actual, conserva loselementos tradicionales: imposición de la ceniza y ayuno riguroso.

La bendición e imposición de la ceniza tiene lugar dentro de la Misa,después de la homilía; aunque en circunstancias especiales, se puedehacer dentro de una celebración de la Palabra. Las fórmulas deimposición de la ceniza se inspiran en la Escritura: Génesis, 3, 19 yMarcos 1, 15.

La ceniza procede de los ramos bendecidos el Domingo de la Pasión delSeñor, del año anterior, siguiendo una costumbre que se remonta alsiglo XII. La fórmula de bendición hace relación a la condiciónpecadora de quienes la recibirán.


El simbolismo de la ceniza es el siguiente:

a) Condición débil y caduca del hombre, que camina hacia la muerte;

b) Situación pecadora del hombre;

c) Oración y súplica ardiente para que el Señor acuda en su ayuda;

d) Resurrección, ya que el hombre está destinado a participar en el triunfo de Cristo;


La ceniza es el residuo de la combustión por el fuego de las cosas o delas personas. Este símbolo ya se emplea en la primera página de laBiblia cuando se nos cuenta que "Dios formó al hombre con polvo de latierra" (Gen 2,7). Eso es lo que significa el nombre de "Adán". Y se lerecuerda enseguida que ése es precisamente su fin: "hasta que vuelvas ala tierra, pues de ella fuiste hecho" (Gn 3,19).

Por extensión, pues, representa la conciencia de la nada, de la nulidadde la creatura con respecto al Creador, según las palabras de Abrahán:"Aunque soy polvo y ceniza, me atrevo a hablar a mi Señor" (Gn 18,27).

Esto nos lleva a todos a asumir una actitud de humildad ("humildad"viene de humus, "tierra"): "polvo y ceniza son los hombres" (Si 17,32),"todos caminan hacia una misma meta: todos han salido del polvo y todosvuelven al polvo" (Qo 3,20), "todos expiran y al polvo retornan" (Sal104,29). Por lo tanto, la ceniza significa también el sufrimiento, elluto, el arrepentimiento. En Job (Jb 42,6) es explícítamente signo dedolor y de penitencia. De aquí se desprendió la costumbre, por largotiempo conservada en los monasterios, de extender a los moribundos enel suelo recubierto con ceniza dispuesta en forma de cruz. La ceniza semezcla a veces con los alimentos de los ascetas y la ceniza bendita seutiliza en ritos como la consagración de una iglesia, etc.

La costumbre actual de que todos los fieles reciban en su frente o ensu cabeza el signo de la ceniza al comienzo de la Cuaresma no es muyantiguo.

En los primeros siglos se expresó con este gesto el camino cuaresmal delos "penitentes", o sea, del grupo de pecadores que querían recibir lareconciliación al final de la Cuaresma, el Jueves Santo, a las puertasde la Pascua. Vestidos con hábito penitencial y con la ceniza que ellosmismos se imponían en la cabeza, se presentaban ante la comunidad yexpresaban así su conversión.

En el siglo XI, desaparecida ya la institución de los penitentes comogrupo, se vio que el gesto de la ceniza era bueno para todos, y así, alcomienzo de este período litúrgico, este rito se empezó a realizar paratodos los cristianos, de modo que toda la comunidad se reconocíapecadora, dispuesta a emprender el camino de la conversión cuaresmal.

En la última reforma litúrgica se ha reorganizado el rito de laimposición de la ceniza de un modo más expresivo y pedagógico. Ya no serealiza al principio de la celebración o independientemente de ella,sino después de las lecturas bíblicas y de la homilía. Así la Palabrade Dios, que nos invita ese día a la conversión, es la que da contenidoy sentido al gesto.

Además, se puede hacer la imposición de las cenizas fuera de laEucaristía -en las comunidades que no tienen sacerdote-, pero siempreen el contexto de la escucha de la Palabra.