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Corpus Christi

Escrito por gafportaceli 25-05-2008 en General. Comentarios (1)

Esta fiesta del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo se comenzó a celebrar en Lieja en 1246, siendo extendida a toda la Iglesia occidental por el papa Urbano IV en 1264, y tuvo como finalidad proclamar la fe en la presencia real de Jesucristo en la eucaristía.

Los ocho días que siguen a la fiesta del Corpus Christi, los dedicamos los cristianos a continuar la fiesta. Aquí tienes un texto para cada día de la octava.

A continuación encontrarás algunos textos que recogen verdades que afirma la fe referentes a la Eucaristía.

Por último, la bendición con el Santísimo, con una breve explicación de lo que significa este acto litúrgico.

  

 

ANTES CUATRO IDEAS PREVIAS

1. Si puedes, procura hacer este rato de oración delante de un Sagrario estos ocho días.

2. El texto de cada día está fragmentado en tres partes por letras capitulares. Están para que interrumpas la lectura y hables con Dios sobre lo que has leído. Y así cada vez.

3. No olvides que lo importante es que hables con Él. Y que le escuches.

4. Puedes empezar cada día con la oración inicial, y terminar rezando la oración final.

ORACIÓN INICIAL

Señor, espero en Ti; Te adoro, Te amo, auméntame la fe. Quiero que seas mi apoyo en todo: sin Ti no puedo nada. Tú te has quedado en la Eucaristía, indefenso.

Quiero que te sientas amado por mí: para eso intentaré cuidarte, acompañarte, tener detalles contigo, adorarte, agradecerte, valorar cada vez más esta locura tuya,...

Y quiero sentirme amado por Ti: que me alegre tenerte tan cerca, que me sienta acompañado, seguro, querido, fortalecido, comprendido, escuchado, alimentado, ... ; hazme Tú ese regalo especialmente estos días y siempre que te coma.

ORACIÓN FINAL


Elige una de éstas:


1. Acuérdate de las palabras que dirigiste a tu siervo: Quien come mi Carne y bebe mi Sangre, en Mí permanece y Yo en él. ¡Tú en mí y yo en Ti! ¡cuánto amor!, ¡Tú en mí, que soy un pobre pecador, y yo en Ti, que eres mi Dios! Una sola cosa, y sólo esto busco: vivir en Ti, en Ti descansar y no separarme nunca de Ti.

2. ¡Amor! Tú eres fortísimo pero a la vez yo te veo debilísimo. Fortísimo, pues nadie se te puede oponer; y debilísimo, puesto que una miserable criatura como yo te vence, te supera llamándote Amor.

3. Señor que nos haces participar del milagro de la Eucaristía: te pedimos que no te escondas, que vivas con nosotros, que te veamos, que te toquemos, que te sintamos, que queramos estar siempre junto a Ti, que seas el Rey de nuestras vidas y de nuestros trabajos.

Señor mío Jesús: haz que sienta, que secunde de tal modo tu gracia, que vacíe mi corazón.... para que lo llenes Tú, mi Amigo, mi Hermano, mi Rey, mi Dios, mi Amor!

4. Dios mío yo creo, adoro, espero y os amo , os pido perdón por los que no creen, no adoran, no esperan y no os aman. Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, os adoro profundamente y os ofrezco el precioso Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de nuestro Señor Jesucristo, que se encuentra presente en todos los Sagrarios de la tierra, y os lo ofrezco, Dios mío en reparación por los abusos, sacrilegios e indiferencias con que Él es ofendido. Amén.




DIA 1º   LA FIESTA DEL CORPUS CHRISTI
"Esto es mi Cuerpo" (Mt 26,26)

¿0ctava? ¿Qué es eso? En las fiestas lo paso bien, estoy contento ¿Qué tiene que ver el Corpus con mi alegría? Hoy es fiesta; sí, una gran fiesta para los cristianos. Hoy fijamos con más atención nuestra mirada en la Sagrada Hostia, donde Jesús está. Y estamos de fiesta porque es una suerte, un regalo de Dios tener a Jesucristo tan cerca realmente, a nuestro lado; y es una suerte, un regalo ver cuánto nos quiere Dios: hasta el punto de quedarse real y físicamente, bajo los accidentes del pan y del vino. ¡Dios que se hace pan!... ¡para estar cerca de mí! ¡y para alimentarme a mí!

A todos nos gusta, cuando se puede, alargar las fiestas. Por eso desde hace mucho tiempo los cristianos alargamos esta fiesta durante ocho días ?de ahí la "Octava" en los que nos esforzamos por agradecerle, adorarle, tratarle mejor en la Eucaristía.

Un día de verano mientras celebraba la Misa un padre agustino, una mosca revolotea alrededor del cáliz, que está sin cubrir. Aunque el sacerdote aleja la mosca con la mano, ésta vuelve una y otra vez hacia el cáliz, posándose en él de vez en cuando. La mosca es tan insistente, que acaba por distraer a todos. Cuando termina la Misa, el sacerdote se dirige a los asistentes: quizás os hayáis distraído, pero yo pensaba que todos nosotros deberíamos ?ser como esa mosca; buscar la Sangre de Cristo, su cercanía, una y otra vez, con insistencia.

Dile al Señor que durante estos días quieres ser como esa mosca: revolotear a su alrededor. Y aunque las actividades del día te alejen de Él físicamente, que te ayude a llevar tu cabeza hacia los sagrarios muchas veces cada día. ¡Búscale!, búscale muchas veces en el sagrario durante estos días.

Gracias, Dios mío, por amarme tanto. Lógico que me ames porque soy tu hijo. Pero... ¡qué hayas hecho la locura de hacerte Pan! Y ¿cómo te tratamos los hombres? ¿cómo te trato yo? Durante estos ocho días voy a procurar tratarte bien; en serio, Señor, quiero visitarte, adorarte más,... Y perdona sí hasta ahora no te he hecho el caso que debería. Gracias.

Si quieres, puedes quedar con Él en comulgar estos ocho días, o asistir a la bendición durante la octava, o hacer un rato de oración junto a un sagrario, o ... ; y por supuesto, si te es posible hoy acompañarle en una procesión... le darás una alegría.

DIA 2º    LA INSTITUCIÓN.

"Mientras cenaban, Jesús tomó pan y, pronunciando la bendición, lo partió y, dándoselo a sus discípulos, dijo: Tomad y comed, esto es mi Cuerpo. Y, tomando el Cáliz y habiendo dado gracias, se lo dio diciendo: Bebed todos de él; porque ésta es mi sangre de la nueva alianza" (Mt 26, 26?28)

San Juan Bosco tenía una especial devoción a María Auxiliadora. El día de su fiesta organizó con ilusión y mucho esfuerzo una Misa con los chavales que conocía. La Iglesia estaba llena de muchachos: seiscientos, que iban a comulgar. Estaba preparado un gran copón lleno de Hostias, que Don Bosco iba a consagrar en la Misa. Pero el sacristán se olvidó de llevarlo al altar. Habiendo pasado ya el momento de la consagración, es cuando se da cuenta de que no lo ha llevado. Ahora, su distracción no tiene remedio. ¿Qué va a ocurrir, Señor? ¿qué desilusión tendrán esos centenares de muchachos que se apretaban en el pasillo central dirigiéndose a comulgar? Ellos no saben nada y van llegando al comulgatorio; Don Bosco tampoco lo sabe. Abre el sagrario y sólo encuentra un pequeño copón con unas pocas Hostias. Mira bien en el Sagrario pero ya ve que no hay nada más. En seguida comprende que su sacristán se ha olvidado de llevarlas. Alza los ojos al cielo, y le dice así a la Virgen:

Señora, ¿vas a dejar a tus hijos que vuelvan sin comulgar?.

Toma el coponcito, y empieza a dar la comunión. Y aquellas pocas Hostias se Multiplican. El sacristán, asombrado, asiste al prodigio: se le salían los ojos de sus órbitas. Cuando termina la Misa muestra a Don Bosco el copón que se había olvidado en la sacristía:

- ¿Cómo ha podido dar la comunión a todos, con tan pocas Hostias? ¡Es un milagro, señor Don Bosco! ¡Un milagro que ha hecho usted!

-¡Bah! -dice Don Bosco con indiferencia?. Junto al milagro de la transustanciación, que obra el sacerdote al consagrar, el de la multiplicación de las Hostias es insignificante... Además, lo ha hecho María Auxiliadora.

Es verdad: el milagro que ocurre cada día en la consagración es más grande que el de la multiplicación de las Hostias de Don Bosco. Jesucristo no dejó lugar a dudas: ESTO ES MI CUERPO; esto, que sigue pareciendo pan, ya no es pan: es mi Cuerpo.

La transustanciación es el milagro que ocurre en la consagración: el pan deja de ser pan aunque siga pareciendo pan; solo cambia la sustancia, lo que es y no se ve.

- ¿Y cómo puede el sacerdote hacer todos los días ese milagro? Porque Jesús mandó a los Apóstoles "Haced esto en memoria mía" mandó que repitieran esa acción sagrada. Y como no manda imposibles, les dio el poder para cambiar el pan y el vino en su Cuerpo y Sangre. Y los Apóstoles confirieron ese poder sacerdotal a otros hombres, y así generación tras generación hasta los sacerdotes de hoy.

Creo, Jesucristo, pero ayúdame a creer más. Quiero asistir a la Misa, a partir de hoy, con una fe mucho más grande. Concédemelo Tú. Y que sepas que me duelen las veces que he asistido con indiferencia, con poca atención o cariño, con rutina. Me duelen todos mis pecados. Te pido perdón ahora. (Puedes hacer el propósito de mirar fijamente el Cuerpo de Cristo en la Misa, cada vez que el sacerdote lo muestra a los asistentes, especialmente cuando lo alza en la Consagración).

DÍA 3º     MISTERIO DE FE

"El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en Mí y yo en él( .. ) Sin embargo hay algunos que no creen( .. ) Por eso os he dicho que ninguno puede venir a Mí si no te fuera dado por el Padre" (Jn 6, 56, 64-65)
"0iga, no tengo fe", me decía preocupado y contrariado un chaval. Al preguntarle por la causa de esa inesperada afirmación, contestó: - Porque cuando estoy delante del sagrario no siento nada y no acabo de ver ahí a Jesucristo.

No. No es eso la fe. La fe no es SENTIR, ¡ es ASENTIR¡ ¡decir con la cabeza que crees eso! La fe es un regalo de Dios por el que yo afirmo con mi cabeza (aunque no lo vea y no lo entienda) que lo que Dios dice es verdad; ¿Cómo no va a ser verdad si Él ha hecho todo?
"La presencia de Jesús en la Eucaristía, bajo dimensiones tan pequeñas y en tantos lugares a la vez, parece plantear dos aparentes dificultades: ¿Cómo puede un cuerpo humano estar presente en un espacio tan pequeño?, y ¿cómo puede un cuerpo humano estar en varios lugares a la vez? Estas dificultades, claro está, son sólo aparentes. Dios lo hace, luego puede hacerse. Hay que recordar que Dios es el autor de la naturaleza, el Amo y Señor de la creación. Las leyes físicas del universo fueron establecidas por Dios, y Él puede suspender su acción si lo desea, sin que cueste un esfuerzo a su poder infinito" (Jesús Martínez, "Hablemos de la fe).

Si has hecho el Camino de Santiago a pie o en bicicleta, cuando se deja la provincia de León y se sube el puerto del Poio, se pasa por la Capilla de Cebreiro, donde una tradición muy fuerte, corroborada por fuentes históricas y arqueológicas, sostiene lo que sigue. Un monje celebraba Misa un día de gran tempestad: lluvia, viento, frío.

Y un paisano de Baxamaior, pueblecito al pie de esa montaña, sube el puerto para oír la Misa. El monje celebrante, de poca fe, menosprecia el sacrificio del campesino, como pensando: ¡qué exagerado! ¡con el tiempo que hace... y viene a Misa desde allá abajo! En el momento de la consagración el monje percibe cómo la Hostia se convierte en carne sensible a la vista, y el vino del Cáliz en sangre, que hierve y tiñe los corporales con la sangre.

Dame, Dios mío; una fe grande. Yo comeré la Carne de Cristo con cariño y frecuencia para que permanezcas y crezcas en mí. Pero Tú dame una fe más grande: que esté convencido de que vale la pena hacer cualquier esfuerzo por mí parte para poder estar contigo físicamente junto al Sagrario, o recibirte. Quiero visitarte todos los días un momento. Y cuando pase junto a una Iglesia quiero siempre saludarte, al menos con el corazón, desde fuera, diciéndote "Hola".

Ángel de mi guarda, recuérdamelo tú, por favor.

DIA 4º     PRESENCIA REAL

"Discutían entre los judíos diciendo: ¿cómo puede éste darnos a comer su carne? Jesús les dijo: en verdad, en verdad os digo, que si no coméis la carne del hijo del hombre y no bebéis su sangre, no tendréis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna y Yo lo resucitaré el último día." (Jn 6, 52?53)

S. Lewis, es un escritor británico al que se le muere su mujer, Hellen, de la que estaba profundamente enamorado. Sus    primeros días y semanas como viudo son tremendamente duros para él: vacío, soledad, impotencia, recuerdos, amor y fe. ¡Cuánto echa de menos a su mujer! Y se da cuenta de que ahora a su mujer solo la tiene en imágenes: en imágenes de fotografías que conserva en casa, o en imágenes que guarda en el pensamiento. Y que esas imágenes no son Hellen. Esas imágenes le con suelan poco, porque lo que él necesita es a Hellen, y no imágenes de ella; esas imágenes no tienen importancia en sí mismas. Y escribe que al día siguiente por la mañana, un cura le hará comulgar una Hostia fría, pequeña, redonda e insípida. Y se pregunta si es una desventaja, o acaso en cierto modo una ventaja, que esa Hostia no se parezca nada a lo que realmente es esa Hostia. Y expresa con fuerza: "necesito a Jesucristo y no a nada que se te parezca. Quiero a Hellen y no a nada que se le asemeje a ella".

Tenemos a Jesucristo en el Sagrario; aunque la Hostia no se parece a Él, es Él. Lo que tiene importancia es que la Hostia es Cristo, y lo de menos es que la Hostia se parezca a Cristo.

Santa Teresa afirma sin dudar, que es una gran ventaja que en la Hostia no aparezca Jesucristo en toda su grandeza: "Además, si viéramos tan gran majestad, ¿cómo se atrevería una pecadorcilla como yo, que tanto le he ofendido, a estar tan cerca de Él?" De hecho cuenta que cuando se acercaba a comulgar, a veces "se me erizaban los pelos y todo parecía que me
aniquilaba". "¡Quién se atrevería, si le viéramos con tan gran majestad, a acercarse a Él con tanta tibieza, tan indignamente, con tantas imperfecciones!" Y reza: "¡OH, Señor mío! Si no encubrierais vuestra grandeza ¿quién se atrevería a ir tantas veces, cosa tan sucia y miserable con tan gran majestad?".

Jesús, es a Ti a quien necesito, y eres Tú quien está en el sagrario. No me importa que no se parezca la Hostia a tu persona: es más, mejor que no se parezca. Creo, pero quiero creer más: que me dé cuenta, que sea consciente de que estás vivo, esperándome, escuchándome, apoyándome, animándome, orientándome... en el sagrario. Y gracias.

DIA 5º      CUIDARLE COMO MERECE

"Sin mí no podéis nada" (Jn 15, 5)

U n famoso arquitecto protestante fue a ver una iglesia católica nueva, interesado por el valor artístico. Dado que el párroco no estaba en casa se sirvió del monaguillo para que le enseñara el templo. Al pasar por delante del altar en que se guarda el Santísimo, el chico hizo una genuflexión:
Oye, ¿por qué haces eso?
Y el chico expuso como pudo la doctrina católica sobre la presencia real de Jesucristo en la Eucaristía.

- Entonces, ¿tú crees que Dios está real y verdaderamente presente en el tabernáculo?

La respuesta fue afirmativa:

- ¡Caramba! Si yo supiera que esto es cierto, andaría de rodillas por toda la iglesia."
- Por supuesto que no vamos a andar arrodillados por las iglesias u oratorios, pero sí podemos darnos más cuenta de quién vive allí, de quién es ese lugar: porque allí vive Dios, ¡ nada más y nada menos!

Que cuando entremos en la Iglesia nuestra primera mirada vaya al sagrario. Que las primeras palabras se las digamos a Él. Que cada vez que pasemos ante el Sagrario hagamos una genuflexión bien hecha: la rodilla derecha en el suelo, mientras con los ojos se le mira y con el corazón se le dice algo. Que nos movamos por allí con respeto.

Porque allí vive Dios, en la iglesia no hablamos en voz alta, ni comemos, ni fumamos, ni nos sentamos directamente en el banco al llegar, sino que le saludamos antes poniéndonos un momento de rodillas, ...

Porque allí vive Dios, cuidamos el modo de vestir, ponemos flores, colaboramos todos para que el edificio se mantenga lo mejor posible, procuramos que haya arte, ... Y cuando nos acercamos al altar hacemos una buena genuflexión, porque adoramos a Jesucristo que está realmente en el Sagrario.

¿Cómo estás en la Iglesia? ¿Tratas a Dios con reverencia> ¿ Tienes un santo temor de Dios, por tratar a Dios como se merece? ¿o a veces se podría decir que estás en la Iglesia como en un salón de actos, como en el cine?

Sin Ti, Señor, no puedo nada, Pero te tenemos tan cerca, con nosotros, ¡tan a nuestro alcance! Siempre que algo me preocupe, o me alegre, quiero sentir la necesidad de acudir a Ti, de acercarme a un sagrario, en cuanto me sea posible, y hablar de eso contigo. Y allí los dos a solas, Tú y yo, preguntarte, contarte, pedirte, reír, llorar, agradecerte, ... María y San José, que le tratasteis, con tanto cariño a Jesús: ayudadme a cuidarle yo en el sagrario; a veces me despistaré y me puedo olvidar de que le tengo ahí cerca: llevadme vosotros a Él. Gracias.

DIA 6º SENTIRSE AMADO

Viene a mi memoria -escribía San Jose María Escrivá de Balaguer- una encantadora poesía gallega, una de esas Cántigas de Alfonso X el Sabio. La leyenda de un monje que, en su simplicidad, suplicó a Santa María poder contemplar el Cielo, aunque fuera por un instante. La Virgen acogió su deseo, y el buen monje fue trasladado al paraíso. Cuando regresó, no reconocía a ninguno de los moradores de su monasterio: su oración, que a él le había parecido brevísima, había durado tres siglos. Tres siglos no son nada, para un corazón amante. Así me explico yo esos dos mil años de espera del Señor en la Eucaristía. Es la espera de Dios, que ama a los hombres, que nos busca, que nos quiere tal como somos limitados, egoístas, inconstantes, pero con la capacidad de descubrir su infinito cariño y de entregarnos a Él enteramente."

¡Veinte siglos esperando! Se dice pronto, pero... eso no lo hace cualquiera. Es importante sentirse amado por Dios cuando estamos delante de Jesús Sacramentado.

¡Qué bien se está junto al Sagrario cuando se ve su amor, cuando uno sabe que Él le estaba esperando. "Os diré -continúa el autor- que para mí el sagrario ha sido siempre Betania, el lugar tranquilo y apacible donde está Cristo, donde podemos contarle nuestras preocupaciones, nuestros sufrimientos, nuestras ilusiones, nuestras alegrías, con la misma sencillez y naturalidad con que le hablaban aquellos amigos suyos, Marta, María y Lázaro."

Y por otro lado, que Él se sienta amado por ti, especialmente cuando comulgas. Mira lo que dice el evangelio: "No deis las cosas Santas a los perros, ni echéis vuestras perlas a los cerdos, no sea que las pisoteen con sus patas y revolviéndose os despedacen " (Mt 7, 6).

La Iglesia ha aplicado estas palabras de Jesús a la administración de los sacramentos, y de modo singular a la Eucaristía: debemos recibirle bien preparados, dignamente.

Para comulgar es preciso estar bautizado, darse cuenta de lo que se hace y estar en gracia de Dios. Y la Iglesia nos pide que guardemos una hora de ayuno. Si cumplimos estas condiciones podemos recibir dignamente y con fruto la Eucaristía.

Y si no estamos en gracia de Dios, no debemos comulgar. Escribe un poeta: "Soy el pan de los ángeles. Y pobre del que me reciba en pecado como Judas. Soy la muerte en la boca, soy el infierno en el vientre de aquel despavorido" (Ibáñez Langlois).

Pero ese es el mínimo. Es bueno que nos preparemos lo mejor posible para un encuentro tan íntimo con Dios dentro de mí.

"Por eso, escribe Santa Teresa; pienso que si nos acercamos al Santísimo Sacramento con gran fe y amor, que una vez bastaría para hacernos ricas, ¡cuánto más recibiéndole tantas veces!, pero parece que nos acercamos a Él por cumplido y así nos luce tan poco".

Quiero, Jesucristo, acudir perseverantemente ante el sagrario, físicamente o con el corazón, para sentirme seguro, para sentirme sereno: pero también para sentirme amado.., ¡y para amar!


Yo quisiera Señor recibiros con aquella pureza, humildad y devoción, con que os recibió vuestra Santísima Madre, con el espíritu y fervor de los santos.

DIA 7º  ALIMENTO

"Sin mí no podéis nada " (Jn 15, 5)
"Danos hoy nuestro pan de cada día" (Mt 6, 11)

Imagínate un viaje en el que tienes que recorrer, como en todos los viajes, un camino. Pero resulta que ese camino no es de tierra, ni de carretera asfaltada, ni de piedras: es un camino de tiempo. No andas metros, sino que andas tiempo. Al cabo de un rato de empezar ese viaje, en vez de encontrar señales indicando los kilómetros que has andado, te indican que has andado horas, días, años,... Pues eso es la vida: un viaje que no para. Todos, por eso, estamos de viaje.

La vida es un viaje, sí; pero ¿a dónde se viaja? A la otra vida, donde ya no hay tiempo y que ya es una vida para siempre. Los cristianos sabemos que estamos de viaje hacia el Cielo.

Pues bien: La Iglesia nos dice que la Eucaristía es panis viatorum, el pan de los que están de viaje. En este viaje largo hacia el Cielo el alimento que tenemos es la Eucaristía.

Los ciclistas, en ciertos puntos de las etapas largas, tienen un AVITUALLAMIENTO, donde les dan alimento, comida, para poder continuar. Si no lo hacen así pueden tener una "pájara". Así los cristianos en este largo viaje de tiempo, para poder vivir como cristianos, para poder amar, perdonar, vencer     en las luchas, etc... necesitamos comer a Cristo.

Teresa de Calcuta decía que el trabajo que hacen las misioneras de la Caridad es muy duro: todo el día entre los más pobres de entre los pobres. Cuando le preguntan que cómo pueden aguantar dice que la fuerza la toman cada mañana adorando a Jesús en la Eucaristía, la Misa y la Comunión. "Si no fuese por eso, dice, no podríamos aguantar".

Jesús, estoy de viaje hacia el Cielo: llevo ya años, no sé cuántos me quedarán. Pero sí sé que Tú eres mi alimento. Procuraré comulgar con frecuencia para tener vida eterna, más gracia, más fuerza y así llevar un paso fuerte y seguro. Y si alguna vez me da la pájara... ya sé por qué es y qué tengo que hacer. Gracias, Señor, porque eres mi Dios y te has hecho mi Pan, el Pan de mi alma. Gracias.

DÍA 8º   LO TENEMOS AHÍ AL LADO

Cuenta el evangelio que un día de los que salió Jesús con algunos de sus discípulos en barca por el gran lago de Genesaret, Jesús se quedó dormido a bordo. Cambió el viento, y se levantó una violenta tempestad, tan grande que los discípulos se pusieron bastante nerviosos: aquellas olas amenazaban con volcar la pequeña embarcación. Tan cansado estaba Jesús que sigue dormido. Los discípulos hacen lo que pueden, pero al final, ya casi paralizados por el miedo, parece que se dan cuenta de que allí al lado tienen a Jesucristo, y le despiertan: ¡Jesús, despierta, qué morimos! Se levanta, ordena la calma, y les dice: ¡hombres de poca fe!

Todos los pasajes del evangelio se repiten hoy día. Cuántas veces nos ponemos nerviosos ante situaciones concretas, y nos cuesta darnos cuenta de que tenemos a Jesucristo a nuestro lado, realmente presente en los Sagrarios. Y nos cuesta acudir a Él llenos de fe. Aceptamos y creemos que está en la Eucaristía, pero a veces queda como una verdad teórica, y no influye en nuestras vidas: no sentimos su seguridad, su compañía, su presencia.

Auméntanos, Señor, la fe. Que te sepamos siempre a nuestro lado. Que recurramos a Ti espontáneamente. Sé siempre Tú nuestro refugio y nuestra fortaleza, nuestro apoyo, nuestro "paño de lágrimas", nuestro Dios cercano, nuestro Amigo, nuestro Médico, nuestro Maestro, nuestra seguridad.
Gracias.

Experiencias de Verano 08

Escrito por gafportaceli 20-05-2008 en General. Comentarios (0)
Desde el blog de los GAF queremos daros a conocer las Actividades que la Pastoral de la Compañia de Jesús ofrece para los Jovenes, desde segundo de Bachillerato, durante este Verano.

Os animamos a que os informeis en el caso de que esteis interesados en alguna de las Experiencias.


Experiencia

Fecha

Coordinador

Para…

Camino de Santiago

6 de Julio (Pamplona) a 31 de Julio

Toni Caballero (Vigo)

2º de Bachillerato y Universitarios

Camino de Xavier

17 Julio al 29 de Julio

Juanjo Aguado

2º de Bachillerato y Universitarios de Primeros Cursos

Experiencia de Servicio y Formación para futuros monitores (Málaga)

15 Julio al 31 de Julio

Fernando Arjona y Milagrosa Rosety

Es vivencial y

formativo-práctico,

para ayudar a

madurar y aprender a

liderar, en clave de

formación-convivencia

Experiencia de Discernimiento (Granada)

17 Julio al 28 de Julio

Ángel Arenas

Orientado al

discernimiento de

vida

Campos de Trabajo Feriantes (Valladolid)

5 Septiembre al 13 de Septiembre

José Mª Rodríguez Olaizola

Universitarios y jóvenes

adultos (2o bach

mayores de edad)

Hogar de San José

Todo el Mes de Julio

Abel Toraño

Universitarios con

cierto grado de

madurez

Colonia Urbana San Francisco (Bilbao)

1 Julio al 12 de Julio

12 de Julio al 25 de Julio

Chema Vicente

Trabajo con chavales

inmigrantes e

inmersión en otras

realidades

Campos de Trabajo de Fontilles

15 Julio al 30 de Julio

Ramón Correcher

Universitarios

Camino de Tuy a Santiago (Loyola)

22 de Septiembre al 30 de Septiembre

Pello Azpitarte

Universitarios

Santa Maria de Huertas (Horizontes Abierto)

7 de Julio al 13 de Julio

Juanjo Aguayo

Universitarios.

Campamento para

acompañar a hijos de

mujeres presas

Campos de Trabajo en Tanger

15 de Julio al 30 de Julio

Javi Montes

Universitarios mayores.

Contacto con gente

de la frontera y en

situaciones de

abandono



Sigue de cerca las últimas tendencias y lo que más rompe MSN Vídeo

IV GYMKHANA TORREBLANCA

Escrito por gafportaceli 16-05-2008 en General. Comentarios (0)

Hoy, viernes 16 de Mayo, los GAF han celebrado la IV GYMKHANA TORREBLANCA, donde tradicionalmente los niños de Huellas Verdes del colegio Portaceli (3º y 4º de ESO) preparan una Gymkhana para los niños de GAF de Torreblanca. El tema de este año ha sido "La alegría", y lo hemos pasado genial. La gymkhana comenzó con un pequeño percance, y es que el tiempo no acompañaba. Habíamos preparado varias pruebas con globos de agua y se han tenido que sustituir por otras, pero lo hemos pasado genial gracias a las pruebas tan chulas que se han preparado y gracias a la alegría de todos los que hemos participado.

 

Una de las pruebas cosistía en dar varias vueltas a los arboles para perder un poco el equilibrio, y luego pintar en un mural algo relacionado con la alegría. Al final, entre todos los que hemos participado,hemos votado al dibujo más bonito, y han quedado en la siguiente posición:

 

 

GANADORA: SARA

http://gafportaceli.blogspot.es/img/alegria4.jpg 

 

SEGUNDO PREMIOhttp://gafportaceli.blogspot.es/img/alegria5.jpg

 

TERCER PREMIO

http://gafportaceli.blogspot.es/img/alegria6.jpg

 

4ºPREMIO

http://gafportaceli.blogspot.es/img/alegria8.jpg 

 

5ºPREMIO

http://gafportaceli.blogspot.es/img/alegria7.jpg 

 

6ºPREMIO

http://gafportaceli.blogspot.es/img/alegria1.jpg 

 

7ºPREMIO

http://gafportaceli.blogspot.es/img/alegria9.jpg

 

8ºPREMIO

http://gafportaceli.blogspot.es/img/alegria2.jpg

 

9ºPREMIO

http://gafportaceli.blogspot.es/img/alegria3.jpg 

 

Gracias a todos por la estupenda tarde que hemos pasado.

Pentecostes

Escrito por gafportaceli 10-05-2008 en General. Comentarios (0)

¿Qué es Pentecostés?

 

http://gafportaceli.blogspot.es/img/Espiritu_Santo.jpeg 

 (Vidriera "Espiritu Santo" - Basílica de San Pedro - Roma)

 

 

"Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados. . . " (Jn 20,21)

Pentecostés, cincuenta días después de la fiesta pascual, cincuenta días de espera que se hacía cada vez más intensa a partir, sobre todo, del día de la Ascensión. Ha sido un período de preparación al gran acontecimiento de la venida del Paráclito. El día de Pentecostés, se rememora ese momento en que se inicia la gran singladura de conducir a todos los hombres a la vida eterna, actualizar en cada uno los méritos de la Redención.

En efecto, con su venida, los apóstoles recuperan las fuerzas perdidas, renuevan la ilusión y el entusiasmo, aumentan el valor y el coraje para dar testimonio ante todo el mundo de su fe en Cristo Jesús. Hasta ese momento siguen con las puertas atrancadas por miedo a los judíos. Desde que el Espíritu descendió sobre ellos las puertas quedaron abiertas, cayó la mordaza del miedo y del respeto humano. Ante toda Jerusalén primero, proclamaron que Jesús había muerto por la salvación de todos, y también que había resucitado y había sido glorificado, que sólo en Él estaba la redención del mundo entero. Fue el primer atrevimiento que pronto suscitaría una persecución que hoy, después de veinte siglos, todavía sigue en pie de guerra. Porque hemos de reconocer que las insidias de los enemigos de Cristo y de su Iglesia no han cesado. Unas veces de forma abierta y frontal, imponiendo el silencio con la violencia. Otras veces el ataque es tangencial, solapado y ladino. La sonrisa maliciosa, la adulación infame, la indiferencia que corroe, la corrupción de la familia, la degradación del sexo, la orquesta- ción a escala internacional de campanas contra el Papa.

Las fuerzas del mal no descansan, los hijos de las tinieblas continúan con denuedo su afán demoledor de cuanto anunció Jesucristo. Lo peor es que hay muchos ingenuos que no lo quieren ver, que no saben descubrir detrás de lo que parece inofensivo, los signos de los tiempos dicen a veces, la ofensiva feroz del que como león rugiente merodea a la busca de quien devorar.

Pero Dios puede más. El Espíritu no deja de latir sobre las aguas del mundo. La fuerza de su viento sigue empujando la barca de Pedro, las velas multicolores de todos los creyentes. De una parte, por la efusión y la potencia del Espíritu Santo, los pecados nos son perdonados en el bautismo y en la penitencia. Por otra parte, el Paráclito nos ilumina, nos consuela, nos transforma, nos lanza como brasas encendidas en el mundo apagado y frío. Por eso, a pesar de todo, la aventura de amar y redimir, como lo hizo Cristo, sigue siendo una realidad palpitante y gozosa, una llamada urgente a todos los hombres, para que prendan el fuego de Dios en el universo entero.

El Espíritu Santo, que Dios había prometido a los profetas para cambiar el corazón de los hombres, ha llegado. Ahora conocemos a fondo a Jesús y nuestra conducta cambia. Ahora no sólo hablamos de Jesús sino que obramos como Jesús. Hemos sido transfiormados, conocemos la voluntad de Dios y poseemos la fuerza para dar testimonio del Evangelio. Tenemos una misión que cumplir en el mundo y contamos con la fuerza suficiente para llevarla a cabo. El Espíritu Santo es el amor que nos estrecha con el Padre, con Jesucristo y entre nosotros. Ya no caben aislamientos, segregaciones, sino comunión en el amor. No divisiones,sino unidad. San Agustín nos recuerda que «cada uno de nosotros puede saber cuánto posee del Espíritu de Dios, según el amor que siente por la Iglesia». Aún con lodo, nuestro poseer el Espíritu Santo no es tanto una realidad acabada, cuanto una semilla en evolución que alcanzará su plena madurez cuando seamos definitivamente transformados en Cristo.

El Señor dijo a los discípulos: Id y y sed los maestros de todas las naciones; bautizadlas en el nombre del Padre y del Hijo Y del Espíritu Santo. Con este mandato les daba el poder de regenerar a los hombres en Dios.

Dios había prometido por boca de sus profetas que en los últimos días derramaría su Espíritu sobre sus siervos y siervas, y que éstos profetizarían; por esto descendió el Espíritu Santo sobre el Hijo de Dios, que se había hecho Hijo del hombre, para así, permaneciendo en él, habitar en el género humano, reposar sobre los hombres y residir en la obra plasmada por las manos de Dios, realizando así en el hombre la voluntad del Padre y renovándolo de la antigua condición a la nueva, creada en Cristo.

Y Lucas nos narra cómo este Espíritu, después de la ascensión del Señor, descendió sobre los discípulos el día de Pentecostés,

con el poder de dar a todos los hombres entrada en la vida y para dar su plenitud a la nueva alianza; por esto, todos a una, los discípulos alababan a Dios en todas las lenguas al reducir el Espíritu a la unidad los pueblos distantes y ofrecer al Padre las primicias de todas las naciones.

Por esto el Señor prometió que nos enviaría aquel Abogado que nos haría capaces de Dios.Pues, del mismo modo que el trigo seco no puede convertirse en una masa compacta y en un solo pan, si antes no es humedecido, así también nosotros, que somos muchos, no podíamos convertirnos en una sola cosa en Cristo Jesús, sin esta agua que baja del cielo. Y, así como la tierra árida no da fruto, si no recibe el agua, así también nosotros, que éramos antes como un leño árido, nunca hubiéramos dado el fruto de vida, sin esta gratuita lluvia de la alto.

Nuestros cuerpos, en efecto, recibieron por el baño bautismal la unidad destinada a la incorrupción, pero nuestras almas la recibieron por el Espíritu.

El Espíritu de Dios descendió sobre el Señor, Espíritu de sabiduría y de inteligencia, Espíritu de consejo y de fortaleza, Espíritu de ciencia y de temor del Señor, y el Señor, a su vez, lo dio a la Iglesia, enviando al Abogado sobre toda la tierra desde el cielo, que fue de donde dijo el Señor que había sido arrojado Satanás como un rayo; por esto necesitamos de este rocío divino, para que demos fruto y no seamos lanzados al fuego; y, ya que tenemos quién nos acusa, tengamos también un Abogado, pues que el Señor encomienda al Espíritu Santo el cuidado del hombre, posesión suya, que había caído en manos de ladrones, del cual se compadeció y vendó sus heridas, entregando después los dos denarios regios para que nosotros, recibiendo por el Espíritu la imagen y la inscripción del Padre y del Hijo, hagamos fructificar el denario que se nos ha confiado, retornándolo al Señor con intereses.

REFLEXIONES PARA CADA DÍA DEL MES DE MARÍA

Escrito por gafportaceli 30-04-2008 en General. Comentarios (0)

REFLEXIONESPARA CADA DÍA DEL MES DE MARÍA

 

DOS IDEAS PREVIAS

Se trata de que hagas oracióncada día. Todos los días puedes empezar el rato de oración con la "oracióninicial para cada día"; después leyendo con atención el "texto decada día", a continuación hablas con Dios y con María; por último,terminas rezando la "oración final".

1. PROHIBIDO CORRER: Es corto; no tengas prisa en acabar. No es leer y ya está.Dale tiempo a que Ella te hable.

2 LO QUE NO ESTÁ ESCRITO ¿Sabes qué es lo mejor de este texto? Lo que no estáescrito y tú le digas; la conversación que tú, personalmente, tengas con María.

ORACIÓN INICIAL PARA CADA DÍA

Santa María, ¡Madre de Dios y Madre mía! Eres más madre que todas lasmadres juntas: cuídame como Tú sabes. Grábame, por favor, estas tres cosas quedijiste:

"NO TIENEN VINO": presenta siempre a tu Hijo mis necesidades y las detodos tus hijos.

"HACED LO QUE ÉL OS DIGA": dame luz para saber lo que Jesús me dice,y amor grande para hacerlo fielmente.

"HE AQUÍ LA ESCLAVA DEL SEÑOR": que yo no tenga otra respuesta antetodo lo que Él me insinúe.

ORACIÓN FINAL PARA CADA DÍA:


¡OH SEÑORA MíA, OH Madre mía!Yo me ofrezco enteramente a ti; y en prueba de mi amor de hijo te consagro eneste día mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón; en una palabra, todo miser. Ya que soy todo tuyo, Madre buena, guárdame y defiéndeme como cosa yposesión tuya. Amén

 

Día1: Mi Compañera

"Nuestra Señora -decíaTeresa de Calcuta- me acompaña en todos los viajes; la llamo mi Compañera desdeque un día, en Berhampur, le dije al capellán de las Hermanas que me regalaseuna imagen de María Milagrosa con las manos abiertas, derramando gracias sobreel mundo. Aceptó encantado, embaló la imagen y la llevó a la estación. Era unaimagen muy grande, casi de tamaño natural, así que el jefe de estación queríaque la facturase y pagase la correspondiente tarifa. Pero yo tenía un pase enlos ferrocarriles para mí y una compañera, así que le dije: "ésta es micompañera..." y me dejó viajar con la imagen sin pagar nada por ello.Desde entonces, la Virgen me acompaña siempre en mis desplazamientos. Nuncaviajo sola" '

Es ahora cuando puedes hablar con Santa María. Si quieres puedes empezardiciéndole lo escrito a continuación; luego comenta algo más con Ella.

María, siempre, pero de modo muy especial en este mes de mayo, necesito que meacompañes, que estés conmigo todo el día. Me gustaría darme más cuenta de querealmente te tengo a mi lado en todo momento; aprovecharé ?si me ayudas? cadaimagen tuya que vea para decirte algo, recordarlo y contar contigo. Gracias,"Compañera".

Día 2: Un gran susto

Un chaval, mientras está dándose un chapuzón en la playa de Pientzia, esarrastrado por una corriente de remolino; en cuanto se ve en peligro, grita:¡mamá, mamá! Agita los brazos como puede, pidiendo auxilio desesperadamente.Con dificultad, de vez en cuando, logra sacar la cabeza y puede ver en laorilla a su madre, que pacíficamente broncea su piel en una hamaca. Su únicaesperanza es que su madre le oiga y haga lo que sea por rescatarle. Vocea más ymás; por fin, su madre oye los gritos que la llaman. Se incorpora y ve lascircunstancias de su hijo, y se vuelve a tumbar mientras piensa: ¡con lo fríaque está el agua, yo no me meto ni loca! ¡Otra vez ?si es que sale de ésta? queno se meta tan adentro!

¡Increíble!, pensará quien lea este suceso; ¡no puede ser verdad! ¡Eso no esuna madre, es un monstruo! Es tan increíble, efectivamente, que no es verdad.Pero si no es posible que una madre se porte así, menos posible es que gritesinteriormente a María: ¡Madre mía, ayúdame!, y que Ella pase de ti.

    Madre mía, perdona todas las veces que te he tratado condesconfianza, o como si no me escuchases; o, lo que es lo mismo, como sipasases de mí, como si no fueses realmente mi madre. Sé que basta con que tediga una sola vez ¡Madre mía! para que no pares hasta conseguirme lo quenecesito. Y si no me lo consigues es que claramente, de momento, no meconviene.

Ahora es el momento importante en el que tú hablas a Santa María con tuspalabras, comentándole algo de lo que has leído. Cuando lo hayas hecho, terminacon la oración final.

Día 3: ¡Cómo le gusta!

En el año 1917 la Virgen de Fátima se apareció a tres pastorcitos, que estabanen una cueva, mientras su rebaño pastaba. Lucía, una de las pastoras, cuenta:

"La aparición no se realizó el día 13 de agosto en Cova de Iría porque elAdministrador del Ayuntamiento apresó y llevó a Vila Nova de Ourem a lospastorcitos con la intención de obligarlas a revelar el secreto que les habíadicho la Virgen que sólo podrían desvelar al Papa. Los tuvo presos en la Administracióny en el calabozo municipal.

Les ofreció los más valiosos regalos si descubrían el secreto. Los pequeñosvidentes respondieron:

- No lo decimos ni aunque nos den el mundo entero.

Los encerró en el calabozo. Los otros presos que estaban en el calabozo lesaconsejaron:

- Pero decid al administrador ese secreto ¿qué os importa que esa Señora noquiera?

- ¡Eso no -respondió Jacinta-, prefiero morir antes que no hacer lo que nos hadicho la Virgen!

Y los tres niños rezaron con los otros presos el rosario, delante de unamedalla de Jacinta colgada de la pared.

El administrador, para atemorizarlos, mandó preparar una caldera de aceitehirviendo, en la cual amenazó asar a los pastorcitos si no hacían lo que lesmandaba. Ellos, aunque pensaban que la cosa iba en serio, permanecieron firmessin revelar nada".

Ni siquiera en esas circunstancias dejan de rezar el rosario porque la Virgense lo ha pedido, y saben que le gusta. Ojalá tú tampoco dejes de dar ese gustoa tu Madre: dile que todos los días de este mes tratarás de regalarte el rezar,al menos, un misterio del Rosario (un Padrenuestro, diez Avemarías y unGloria). Es muy fácil... y ¡cómo le gusta!

Ahora, si te parece, puedes comentar con María este propósito. Después terminacon la oración final.

Día4: No está completa

La plaza de San Pedro, en Roma, durante siglos no ha tenido una imagen de laVirgen. Un amigo mío, universitario, en mayo de 1980, al ver tantas estatuas eimágenes en la plaza comentó: "¡Falta la Virgen!; si tengo oportunidad, selo digo al Papa". A los pocos días, en una audiencia de Juan Pablo II conuniversitarios, el Papa iba saludando por el pasillo central del aula a los máscercanos. Cuando pasó cerca de este amigo, le dijo: "Santo Padre: en laplaza de San Pedro no está la Virgen, no está la Madonna ... ". Juan PabloII lo pensó un momento y le contestó en castellano: "La Plaza no estácompleta ... Habrá que terminarla, habrá que terminarla ... ".

Al año siguiente, en 1981, el Papa inauguraba un mosaico grande dedicado aMaría, Madre de la Iglesia, que se encuentra en una fachada, sobre la plaza."Me alegra inaugurar este testimonio de nuestro amor ( ... ), que todoslos que vengan a esta plaza de San Pedro eleven la mirada a nuestra Señora,para dirigirle ( ... ) un saludo personal".

Si en tu habitación no tienes una imagen de la Virgen, tu habitación estáincompleta. Si en la sala de estar de tu casa no tienes una imagen de laVirgen, está incompleta. ¡Ponla! Y ojalá te acostumbres a mirarla, a saludarle,cuando entres y salgas. Te ayudará a recordar que Ella te acompaña.

Madre mía, te quiero. Quiero quererte más; quiero acordarme más veces de ti.¡Qué me sirvan tus imágenes!

Continúa ahora hablándole un rato.



Día 5: ¡Yo lo he cumplido!

"Yo sí he visto milagros -escribía un sacerdote, Urteaga-. Fíate de mí.Hazme caso. Reza a la Virgen". Y cuenta uno de los milagros que ha visto.

"Me encontraba en Madrid. Acababa de ordenarme sacerdote. Tenía 26 años.Era un atardecer a la hora de terminar el trabajo.

- Te llaman por teléfono -me dijeron.

Una voz masculina, un tanto nerviosa , explicaba la razón de la llamada:

- Mire, tengo un amigo que se encuentra muy mal, puede morir en cualquierinstante. Me pide que le llame a usted porque quiere confesarse. (...) No, nole conoce, pero quiere que sea usted. (Nunca he entendido por qué.) ¿Puedevenir a esta casa?

- Salgo para allá en este momento.

- (Me interrumpió) Mire, el asunto no es tan fácil. Me explicaré. El piso estálleno de familiares y amigos que no dejarán que un sacerdote católico entre enesta casa; pero yo me encargo de facilitar su entrada.

- Pues allá voy, amigo. Dentro de un cuarto de hora estoy ahí: lo que tarde elautobús.

El piso era muy grande, lo estoyviendo ahora que describo la situación. La puerta entreabierta, un pasillolargo. Entro decidido después de encomendarme a la Virgen para que facilitaseel encuentro. Rumores de voces en las habitaciones contiguas; algunas personasque me miran con gesto de asombro. Con un breve saludo me dirijo a lahabitación que estimo puede ser la del enfermo. Efectivamente lo es.

- ¿Le han dejado entrar?

- He visto caras de susto y gestos feos; pero ha podido más la Virgen nuestraSeñora.

- Gracias. No tengo mucho tiempo (el enfermo jadeaba). Quiero confesarme.

- (Cogí mi crucifijo, lo besé.). Comienza, Dios te escucha...

Yo muy emocionado. El hombre (era un personaje importante), también. Apliquémis oídos a sus labios porque apenas se le oía. La confesión... larga, muylarga.

- ...Y yo te absuelvo de tus pecados en el nombre del Padre, y del Hijo y delEspíritu Santo.
Al terminar -pocos minutos le quedaban de vida- quiso explicarme "su"milagro. Lo hizo fatigosamente. Se lo agradecí con toda el alma.

- He estado cuarenta años ausente de la Iglesia. Y usted se preguntará por quéhe llamado a un sacerdote.

Él lo decía todo. Yo callaba.

- Mi madre, al morir, nos reunió a los hermanos... Mirad. No os dejo nada. Nadatengo. Pero cumplid este testamento que os doy: Rezad todas las noches tresavemarías. Y yo (¡cómo lloraba el pobre!), yo lo he cumplido, ¿sabe?, lo hecumplido.

Se moría mientras cantaba. A mí me pareció todo aquello un cántico: "Yo lohe cumplido, yo lo he cumplido".

Por cansado que esté, Santa María, por burradas que haya hecho, por lejos queme encuentre de Dios, jamás dejaré de rezarte las tres Avemarías, por la noche,de rodillas. Porque si un día o una temporada estoy siendo mal hijo tuyo, nocabe en ninguna cabeza que por esa vayas a ser Tú mala madre. Y, además, cuandopeor estoy, más necesito tenerte cerca. Ángel de mi guarda, encárgate tú derecordármelo, gracias.
   
Día 6: Nada Podrá destruirlo

Un hecho extraordinario se Produjo, en México, durante la mañana del 14 dediciembre de 1921, cuando la Basílica de Guadalupe se encontraba vacía defeligreses.

Luciano Pérez, un gigantesco obrero de la construcción, entró en la iglesiallevando un ramo de flores muy grande, proporcionado a su enorme tamaño. Dehaberse encontrado en aquellos momentos algún observador en la basílica, quizáse hubiera sorprendido de que Luciano Pérez llevara el ramo con las dos manos ylos músculos contraídos, dada la extraordinaria fuerza física que se leatribuía; tanta fuerza tenía, se decía, que le permitía arrojar con facilidadun ladrillo hasta el tercer piso de una casa en construcción. En efecto, lepesaba tanto porque el interior del ramo contenía una pesadísima carga dedinamita.

Luciano Pérez, subió las gradas del altar y depositó a los pies de la Virgen deGuadalupe la ofrenda floral. Se marchó y poco después explotó la potentísimacarga de dinamita. El mármol de las gradas del altar quedó hecho añicos, loscandelabros y objetos de metal se doblaron y retorcieron como si fueran degoma, todos los cristales se rompieron incluidos los de los edificios vecinos,pero el cristal de la Virgen de Guadalupe ni siquiera se agrietó: "Estehecho -concluyen los expertos- no puede ser explicado científicamente".
    ¿Por qué Dios quiere estos hechos milagrosos? Para decirnosbien claro que la Virgen existe y que el amor de los cristianos hacia Ella nadapodrá destruirlo.

Santa María, ya se ve que Dios tiene interés en dejarnos muy claro a loshombres que Él tiene una predilección grande por Ti. Es incapaz de negartenada: por algo eres su Madre. Confío en Ti más que en nadie.

Ahora puedes seguir hablando amarla con tus palabras, comentándole algo de loque has leído. Después termina con la oración final.

Día 7: El "Ángelus"

El rezo del Ángelus es muy antiguo; data del tiempo de Las Cruzadas, en lossiglos XI y XII, en que los cristianos que marchaban a reconquistar la TierraSanta se encomendaban a la Santísima Virgen rezando tres Avemarías por lamañana, al mediodía y al atardecer.

Más tarde, se introdujeron delante de cada Avemaría unas jaculatorias querecuerdan el momento más excelso de la historia, la Encarnación del Hijo deDios.

Durante el tiempo Pascual (los días que siguen al Domingo de Resurrección) enlugar del Ángelus se reza el "Reina del Cielo", que nos recuerda laalegría de la Santísima Virgen por la Resurrección de su Hijo.

¡Qué gozada, a las doce en punto, en el momento central del día, unirte al Papay a todos los cristianos, desde donde estés, para recordar a María el momentomás grande de su vida! ¡Es un gran detalle con Ella! Ponte la alarma del relojo algo que te lo recuerde, y dale esa alegría.

¡Madre mía hasta las doce de todos los días!

Ahora puedes seguir hablando a María con tus palabras, comentándole algo de loque has leído. Después termina con la oración final.

Día 8: Confianza

Alexia es una niña que mudó con 16 años de un cáncer. Simpática, con muchasamigas, alegre. La amistad con Jesús y con María le ayudó a llevar con alegríasu enfermedad.

Escribía una carta a sus amigas del colegio:

"La operación duró diecisiete horas, me pusieron una escayola que me cogíamedio cuerpo y en donde se sujetaban dos hierros que, a su vez, mantenían micabeza firme mediante una corona, también de hierro, con cuatro clavos sujetosa los huesos de la cabeza.

Estuve un día y medio en la UCI con tubos para poder respirar, que más bien parecíaque eran para ahogarme. Lo pasé mal, pero las enfermeras eran tan cariñosas ytan preocupadas, que lo hicieron más fácil"

El aspecto que ofrecía después de la operación, con la escayola y la corona dehierros (ya había perdido su pelo rubio, por los tratamientos de radioterapia)era tal, que algunos de los pequeños que también estaban internados y con losque jugaba, la miraban con cierto recelo. Ella comentaba con sentido del humor:"No me extraña, me parezco a Frankestein".

Su estancia en la Clínica de Navarra se prolongó por varios meses y si bien eldolor moral estaba atenuado por el cariño de sus padres y la buena atención dedoctores y enfermeras, el dolor físico continúa siendo muy fuerte. A esto seañaden las complicaciones, no producidas exactamente por el curso de laenfermedad, sino ajenas a ella: roces en la escayola, el que se le abriesen lasheridas a causa del calor y la inmovilidad, llagas en la boca e innumerablesdolores. Y aunque Alexia no suele quejarse, a veces no puede más.

Un día dirigiéndose a Jesús en un momento de dolor agudo le decía: "Jesús,¿por qué no me ayudas? Por favor, quítame este dolor de cabeza sólo un rato,aunque no sea más que un rato. ¡De verdad, que no puedo más! ¿Por qué me hacesesto? ¡Yo te he querido de pequeña y te he rezado siempre,... ¿Por qué no meayudas? Pido cosas para los demás y me las concedes, pero si son para mí no mehaces caso. Eso es porque no me quieres. Si me quisieras, me ayudarías. ¡No mequieres, Jesús, no me quieres! Pues ¿sabes lo que te digo? Yo tampoco te voy aquerer a ti"

Su madre que la estaba oyendo, dejó que durante un rato se desahogase, comoJob, de sus sufrimientos, pero después la interrumpió:

"Bueno, Alexia, ya está bien. Eso no se dice"

Entonces ella, rápida, cambiando el tono de voz hasta entonces quejumbroso,dijo con gran firmeza: "Mamá, Jesús sabe que no se lo digo en serio."

Madre mía, ¿tengo yo la misma confianza con Jesús? ¿Le hablo de mis cosas, comohacía Alexia, que le hablaba de su enfermedad? Enséñame María, a hacer oración.


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Día 9: Un deseo expreso de María

Año 1531. Ciudad de Méjico. Caminaba el indio Juan Diego por la falda deTepeyac, una pequeña colina junto a la ciudad, al norte. De pronto, oyó que lellamaban. Volvió la cabeza y vio a una Señora bellísima que la mirabacariñosamente. De pies a cabeza resplandecía. Tras un breve silencio escuchó:Yo soy la Virgen María, Madre de Dios. Y añadió que era su deseo que Juan Diegopidiera al Obispo que levantase allí mismo, donde ellos estaban, un templo ensu honor: la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe.

Juan Diego se dirigió al obispo y, después de mucho esperar, cuando pudo hablarcon él se lo contó; pero éste no le creyó. Volviendo a casa con gran desánimose encontró de nuevo con la Virgen, la cual le dijo que siguiera insistiendo.

Después de la segunda visita, alegre porque el obispo le había hecho caso, seencaminó al cerro y se lo contó a la Virgen. Al día siguiente, de madrugada, elindio tuvo que ir a la ciudad en busca de un sacerdote, ya que un tío suyo seencontraba muy grave. No quiso acercarse al cerro para no retrasarse por si seencontraba con la Señora, porque Ésta le prometió el día anterior darle unaseñal para entregársela al obispo. Al llegar cerca del cerro, el indio JuanDiego la vio bajar y se acercó hacia él. La Señora le dijo: ?¿Qué te ocurre,hijo mío? ¿Adónde vas? Él le contó la enfermedad de su tío y la Virgen leenseñó a acogerse a su protección y a confiar en Ella, pues era su Madre. ?Tutío ya está recuperado, le dijo la Señora. Y a continuación le pidió: ?Antes deir a la casa del obispo, sube al cerro y recoge las rosas que allí veas. Juan Diegosubió sin dudar, aunque era imposible que en la cima de aquel cerro, en el mesde diciembre pudieran florecer rosas. Al llegar arriba quedó sorprendido, puestoda la cumbre estaba llena de preciosas flores, difundiendo un olor suavísimo.El indio cortó todas las rosas que pudo, las recogió en su túnica, doblándolaen su regazo y poniéndola en forma de bolsa. Al bajar del cerro, se las enseñóa la Virgen, que las tomó en sus manos y las volvió a dejar.

Cuando Juan Diego llegó a casa del obispo, pasó al despacho de éste y soltó latúnica. Las flores cayeron al suelo, y todos los que miraron se sorprendieron,porque en la túnica del indio estaba milagrosamente grabada la imagen de laVirgen Santísima, tal como está ahora en el templo de Guadalupe.

Ése era el deseo de María: un templo dedicado a Ella. Es lógico, pues esas"casas" de María son ocasión para que muchos hijos suyos vayan abuscarla. Y es verdad que la Virgen agradece que vayamos a esos templosmarianos, y le visitemos, y allí hablemos más confiadamente con Ella.

Madre mía, en cualquier sitio puedo hablar contigo. Pero voy a procurar duranteeste mes ir algún día, o algunos días, a verte a un Santuario, Iglesia o ermitadedicado a Ti. ¡Te lo aseguro!

Ahora puedes seguir hablando a María con tus palabras, comentándole algo de loque has leído. Después termina con la oración final.

Día 10: Cambiar con ella

Cuenta Anthony de Mehlo una fábula que, más o menos, dice así:

"Durante años fui un neurótico. Era introvertido y egoísta. Y todo elmundo insistía en decirme que cambiara. Y yo me ofendía, aunque estaba deacuerdo con ellos, y deseaba cambiar, pero no me convencía la posibilidad dehacerlo por mucho que lo intentara.

Lo peor era que mi mejor amigo tampoco dejaba de recordarme lo neurótico que yoestaba. Y también insistía en la necesidad de que yo cambiara. Y también con élestaba de acuerdo. De manera que me sentía impotente y como atrapado.

Pero un día mi amigo me dijo: no te preocupes si no consigues cambiar, pues yote quiero porque eres mi amigo, independientemente de cómo seas.

Aquellas palabras sonaron en mis oídos, entonces me tranquilicé. Y me sentívivo. Y cambié".

"Cuánta razón se encierra aquí: nadie es capaz de cambiar si no se sientequerido, si no siente una fuerza interior suficiente para subirse por encima desus fallos", comenta un autor espiritual.

Tú no eres neurótico quizás, pero sí tendrás cosas que cambiar. Cuéntaselas ala Virgen. Y que sepas que Ella te dice que te quiere como eres y que cuentascon toda su ayuda que es bastante? para conseguir cambiar. Te quiere con tusdefectos pero luchando por vencerlos. Con Ella puedes, y.. ¡qué fácil! Madremía, que me sienta amado por ti. que sepa y me dé cuenta de que me quieres, meconoces, me sigues, que sepa que te importo, que estás pendiente de mí,... ¡Ah!y.. gracias.

Ahora puedes seguir hablando a María con tus palabras, comentándole algo de loque has leído.
Después termina con la oración final.

Día 11: El truco

"Pura lana virgen" " ¡Da gusto un aire tan puro!" "Aguapura y cristalina". "Puro sabor americano"... Frases impactantesde anuncios publicitarios.

El gran elogio de cualquier cosa es la pureza: no contaminado, sin adulterar,genuino, no pasado, auténtico.

¡Santa María qué alegría!, que Tú, mi Madre, seas piropeada siempre como"Pura", por tu corazón puro, generoso, limpio, grande. Ayúdame avivir siempre y en todo momento, la virtud de la pureza. En las tres Avemaríasde la noche te pido, de rodillas (como para suplicártelo también con mi cuerpo)el regalo de la pureza para mí y para los míos.

Con qué sencillez y alegría se expresaba aquel chaval: "¡Las tentacionesde pureza ya no son un problema! ¡ya tengo el truco!, acudo enseguida a laVirgen "un Bendita sea Tu Pureza y siempre venzo". Después de tiempoluchando y siendo vencido, por fin se dio cuenta dónde tenía la verdaderafuerza para luchar: ¡En su Madre!

Perdona, Madre mía, porque muchas veces me parece que pedir ayuda es... lo demenos, lo menos importante. Lo que pienso, en el fondo, es que para vencer,para conseguir hacer algo que me cuesta, lo importante es lo que yo haga y yoconsiga... Ahora me doy cuenta de lo equivocado que estoy. Gracias, Madre,porque ahora sé que lo más importante es lo que yo reciba de Ti y no lo que yosolo pueda hacer.

Ahora puedes seguir hablando a María con tus palabras, comentándole algo de loque has leído. Después termina con la oración final.

Día 12: ¡Mi vida no es mía!

Si nos ponemos en la piel de María, algo que sorprende es la rapidez con quedice que sí a lo que Dios le pide, la generosidad ante su vocación. ¿Sabes porqué actúa así? Porque es consciente de algo muy importante que muchos nosabemos, o si lo sabemos enseguida lo olvidamos: su vida no es suya. GarcíaMorente, filósofo no creyente, se convirtió al darse cuenta de esto. Él loexplica con estas palabras que, aunque no son fáciles, si las lees con atenciónverás qué interesante:

"Mi vida, los hechos de mi vida, se habían realizado sin mí, sin miintervención (se refiere al trabajo que tenía, las amenazas que recibió, tuvoque emigrar dejando a su familia .... ). Yo los había presenciado pero enningún momento provocado. Me pregunto, entonces: ¿Quién pues, o qué era lacausa de esa vida, que siendo mía, no era mía? Lo curioso era que todos esosacontecimientos pertenecían a mi vida, pero no habían sido provocados por mí;es decir, no eran míos. Entonces, Por un lado, mi vida me pertenece, pero, porotro lado, no me pertenece, no es mía, puesto que su contenido viene en cadacaso producido y causado por algo ajeno a mi voluntad". Sólo encontrabauna solución para entender la vida: algo o alguien distinto de mi hace mi viday me la entrega.

Madre mía, enséñame esta lección: Mi vida es mía y no es mía. Alguien distintode mí hace mi vida y me la entrega. Yo con libertad la vivo como quiero, perohay Otro que me la entrega con un para qué, con un fin, con una misión. Por esomi vida es mía y es de Dios: somos copropietarios. Mi vida es para Dios, y porÉl, para los demás, porque libremente quiero hacer el bien.

Ahora puedes seguir hablando a María con tus palabras, comentándole algo de loque has leído.
Después termina con la oración final.

Día 13: Hoy es la Virgen de Fátima

En la primera ocasión en que se apareció a los tres pastorcitos, Lucía preguntóa la Virgen: ?¿Yo iré al cielo? ?Sí, irás. ?¿Y Jacinta? -Irá también.

- ¿Y Francisco? También irá, pero tiene que rezar antes muchos rosarios.

Lucía se acordó de dos amigas que habían muerto hacía poco: -¿Está María de lasNieves en el cielo?

-Sí, está (tenía cerca dedieciséis años).

- ¿Y Amelia? ?Pues estará en el purgatorio hasta el fin del mundo (tenía entre18 y 20 años).

Les dice la Virgen entonces: ¿Queréis ofreceros a Dios para soportar todos lossufrimientos que Él quisiera enviaros como reparación de los pecados con que Éles ofendido y de súplica por la conversión de los pecadores? -Sí, queremos.

-Tendréis mucho que sufrir, perola gracia de Dios os fortalecerá.

En la segunda aparición, después de rezar el rosario -nos cuenta Lucía- conotras personas que estaban presentes (unas cincuenta) vimos de nuevo el reflejode la luz que se aproximaba, y que llamábamos relámpago, y enseguida a NuestraSeñora sobre la encina, todo como en mayo.

- ¿Qué es lo que quiere? pregunté a María.

- Quiero que vengáis aquí el día 13 del mes que viene, que recéis el rosariotodos los días y que aprendáis a leer. Después diré lo que quiero además.

Le pedí la curación de una enferma. Nuestra Señora respondió:
- Si se convierte se curará durante el año.

- Quisiera pedirle que nos llevase al cielo.

- Sí, a Jacinta y a Francisco los llevaré en breve, pero tú te quedas aquíalgún tiempo más. Jesús quiere servirse de ti para darme a conocer y amar.Quiere establecer en el mundo la devoción a mi Inmaculado Corazón. A quien loabrazare, le prometo la salvación; y sus almas serán queridas por Dios comoflores puestas por Mí a adornar su Trono.

- ¿Me quedo aquí solita?? pregunté con pena.
- No, hija. ¿Y tú sufres mucho por eso? ¡No te desanimes! Nunca te dejaré. MiInmaculado Corazón será tu refugio y el camino que te conducirá a Dios.

Puedes pedir ahora a nuestra Señora que también te lleve a ti al cielo y a losque tú quieres, como le pidió Lucía. Y también: María, que me dé cuenta que eltiempo de vida que tengo, me lo da Dios para que yo le ame y le dé a conocer. Yque Tú no me dejas nunca; que todo lo mío te interesa. Que viva todo contigo.

Ahora puedes seguir hablando a María con tus palabras, comentándole algo de loque has leído.
Después termina con la oración final.

Día 14:Dejadme a María: el escapulario

El día 16 de julio de 1251 se apareció la Virgen a San Simón Stock, superiorGeneral de las Carmelitas, y prometió unas gracias y cuidados especiales paraaquellos que llevaran el escapulario del Carmen.

El escapulario es una pequeña imagen de la Virgen del Carmen en tela (puede sertambién una medalla) para colgarse al cuello.

Santa María quiere que llevemos una imagen suya en el pecho. Y como llevar elescapulario puesto significa que se le ama y que se quiere la compañía yprotección de María, la Virgen prometió a quienes viviesen y muriesen con elescapulario que Ella se encargaría de conseguirles la ayuda para obtener laperseverancia final; es decir, una ayuda particular para que, quienes no esténen gracia, se arrepientan en los últimos momentos de su vida. Y además prometióque Ella se encargaría de que saliese del purgatorio al sábado siguiente a lamuerte.

Es lógico: si no le dejamos, ella no nos dejará.

Cuentan que cuando fue elegido Papa León XI, mientras le revestían con loshábitos papales, le quisieron quitar el escapulario que llevaba entre la ropa.El Papa dijo a los que le ayudaban: "Dejadme a María, para que María no medeje"

Madre mía, llevaré siempre el escapulario. No te dejaré, y Tú no me dejes enningún momento.

Continúa ahora hablándole un rato.

Día 15: El rezodel Rosario

SantoDomingo predicó mucho el rezo del Santo Rosario. Cuenta una biografía suya queun día le llevaron un pobre hombre endemoniado. El Santo puso el rosario quellevaba en el cuello de este hombre y después preguntó a los demonios que leposeían:

- De todos los Santos del cielo, ¿cuál es el que más teméis?

Los demonios se negaron a responder, debido a que había mucha gente delante yno querían revelar en público a quién tenían miedo. Como Santo Domingoinsistió, una y otra vez, al final contestaron en voz alta:

- La Santísima Virgen; nos vemos obligados a confesar que ninguno de los queperseveren en su servicio se condenará con nosotros; uno solo de sus suspirosvale más que todas las oraciones, las promesas y los deseos de todos lossantos. Muchos
cristianos que la invocan al morir y que deberían condenarse, según las leyesordinarias, se salvan por su intercesión. Si no se hubiera opuesto a nuestroesfuerzo hace mucho tiempo que tendríamos derribada y destruida a la Iglesiaentera. Santo Domingo hizo rezar el rosario a todo el pueblo, y al fin losdemonios salieron del hereje, dando aspavientos.

¡Qué suerte ser tu hijo, María! Ahora sí que digo con toda paz que no tengomiedo a nada ni a nadie. Pero sí a una cosa: a vivir sin Ti, como si fuesehuérfano. Encárgate Tú, por favor, de que eso no suceda, y ya está. ¡Gracias,Madre mía!

Ahora puedes seguir hablando a María con tus palabras, comentándole algo de loque has leído. Después termina con la oración final.

Día 16: Este hombre está chiflado

San Juan Bosco necesitaba construir una Iglesia en honor de María Auxiliadora,pero no tenía nada de dinero. Se lanzó, pero las deudas también se lanzaronsobre él. Para conseguir dinero en un momento en que no podía retrasar más lospagos, un día le dijo a la Virgen:

- ¡Madre mía! Yo he hecho tantas veces lo que tú me has pedido... ¿Consentirásen hacer hoy lo que yo te voy a pedir?

Con la sensación de que la Virgen se ha puesto en sus manos, don Bosco penetraen el palacio de un enfermo que tenía bastante dinero pero que también erabastante tacaño. Este enfermo, que hace tres años vive crucificado por losdolores y no podía siquiera moverse de la cama, al ver a don Bosco le dijo:

- Si yo pudiera sentirme aliviado, haría algo por usted.

- Muchas gracias; su deseo llega en el momento oportuno; necesito precisamenteahora tres mil liras.

- Está bien; obténgame siquiera un alivio, y a fin de año se las daré.

- Es que yo las necesito ahora mismo.

El enfermo cambia con mucho dolor de postura, y mirando fijamente a don Bosco,le dice:

- ¿Ahora? Tendría que salir, ir yo mismo al Banco Nacional, negociar unascédulas... ¡Ya ve!, es imposible.


No, señor, es muy posible -replica Don Bosco mirando su reloj-. Son las dos dela tarde... Levántese, vístase y vamos allá dando gracias a María Auxiliadora.

-¡Este hombre está chiflado! Protesta el viejo entre las cobijas. -Hace tresaños que no me muevo en la cama sin dar gritos de dolor, ¿y usted dice que melevante? ¡Imposible!
- Imposible para usted, pero no para Dios... ¡Ánimo! Haga la prueba...

Al rumor de las voces han acudido varios parientes, la habitación está llena.Todos piensan de don Bosco lo mismo que el enfermo: que está chiflado.

Traigan la ropa del señor, que va a vestirse -dice Don Bosco-, y hagan prepararel coche, porque va a salir. Entretanto, nosotros, recemos. Llega el médico.

- ¿Qué imprudencia está por cometer, señor mío?

Pero ya el enfermo no escuchaba más que a don Bosco; se arroja de la cama yempieza a vestirse solo, y solo, ante los ojos maravillados de sus parientes,sale de la habitación y baja las escaleras y sube al coche. Detrás de él, donBosco.

- ¡Cochero, al Banco Nacional! Ya la gente no se acuerda de él: llevaba tresaños sin salir a la calle. Vende sus cédulas y entrega a don Bosco sus tres milliras.

Quien confía en Ti, Madre, jamás se queda a dos velas. Pero no estoy seguro depoderte decirlo que te dijo don Bosco: Madre mía, yo he hecho tantas veces loque Tú me has pedido. Sí, a partir de ahora, sí que podré decírtelo. Peroayúdame: quiero, sinceramente, saber lo que me pides.

Ahora puedes seguir hablando a María con tus palabras, comentándole algo de loque has leído.
Después termina con la oración final.

Día 17: Lo único que sabe hacer

¿Sabes a qué edad se jubilan las madres?

"María -nuestra Madre la Virgen- se dedica por toda la eternidad a sermadre de los hombres. No se jubiló de la maternidad. Sigue engendrando, engendrándonos.Ejerce de madre porque tal vez es lo único -¡lo único!- que sabe hacer. ¡Y québien lo hace! (Martín Descalzo, AM 67) ¿Y cómo se trata a una madre? Concariño. Como cualquier otra madre, María agradece y " necesita"nuestras manifestaciones de amor.

En un viaje a Chile del beato Josemaría (ahora santo), cuenta un sacerdote quese pusieron a pasear solos a lo largo de un pasillo, al final del cual habíauna imagen de la Virgen, una pequeña talla sobre un pedestal; en cuanto ladescubrió interrumpió la conversación y se inclinó sobre la imagen, depositandoen ella un beso de amor.

Y tenía la costumbre de besar con cariño muchas veces cada día la imagen queestaba en la mesa donde trabajaba.

Puede parecer pequeño ese detalle. Y realmente lo es. Pero me trae a la cabezalos enfados de mi madre, cuando al llegar a casa o al irme a la cama, se meolvidaba darle un beso.

¡Dile a María que tratarás de dar besos a sus imágenes con frecuencia, guiños,... ! Y ten una imagen suya donde trabajas.

Ahora puedes seguir hablando a María con tus palabras, comentándole algo de loque has leído.
Después termina con la oración final.

Día 18: La solución para todo

Excursión montañera de alumnos de Primaria. En un sencillo paso con algo dependiente y gran cantidad de barro, uno de los chavales cae. Una mezcla dedolor y de vergüenza le llena la cara de lágrimas y la boca de gritosdesesperados, invocando la ayuda de su madre ?madre que en estos momentos seencontraba a bastantes kilómetros?: ¡mamá, mamá! Era absurdo ?no podríaescucharle?, pero también natural ?de pequeño, la madre es la solución paratodo?.

Madre mía, ojalá no deje nunca de ser pequeño en esto. ¿Por qué tantas veces meempeño en levantarme yo solo, en luchar yo solo, en sufrir yo solo? Que en todaslas circunstancias te llame. Además, a nosotros nunca nos separan loskilómetros... ¡Te llamaré! y perdona si sólo lo hago cuando te necesito,pero... ya sabes: los humanos siempre somos un poco egoístas con vosotras lamadres. ¡No me sueltes de tu mano!

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Día 19: Media Ave María y bastará

Vallejo Nájera, famoso psiquiatra, días antes de morir recordaba divertido yemocionado esta conversación con un torero famoso llamado Miguel, buen amigosuyo. Miguel no practicaba como cristiano, y Vallejo trataba de ayudarle paraque volviera a Dios antes de morir, pues el torero, por falta de formación,vivía alejado de Dios.

Decía Vallejo: "No digas que no has blasfemado. Pero como eso es unaanormalidad y yo, como psiquiatra, me doy cuenta de los traumas de infancia quete han podido llevar a esa aberración, creo que Dios, que es mucho más listoque yo, no te lo va a tener en cuenta. Y con tus muchos disparates serábenévolo, porque sabe que eres un disparatado. Te ha hecho con este vigor yvitalidad que no se encauzó bien; has aprendido a leer entre los cuernos de lostoros, porque te tuvieron desde los catorce años explotándote para torear(...).

- Mira Miguel, le dije, no te voy a pedir que cambies de vida, no te voy apedir que dejes de beber... Sigue como estás ahora, que estás hecho undesastre, pero te voy a decir una cosa. Yo sé que me voy a morir muy pronto yDios me ha dado la gracia de recobrar mi fe de la infancia, la misma quetuviste tú, porque tu madre la tenía, y te la enseñó, y tus hermanas la siguenteniendo. No te voy a pedir que vayas de ejercicios. Sólo que le digas a laVirgen: Virgen mía, ayúdame a entrar. Dios mío, perdóname. Y te va a bastar coneso, porque la Virgen te escuchará. Miguel se quedó muy conmovido... - Mira,Miguel, le dije, vas a rezar conmigo media Avemaría, sólo la segunda parte .Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores... Que tú lo eres denarices... Ahora y en la hora de nuestra muerte, amén. Hazme un favor, júrameque esa Avemaría la vas a rezar todas las noches. Yo no juro, me dijo él, yoprometo, y te lo prometo. Pero, como es muy cabezota y nunca quiere dar subrazo a torcer, añadió: Te la rezaré a ti y como un fandango. Me da igual, ledije yo, tú rézala cuando te acuerdes de mí y bastará.

¡María eso si que es acertar en el modo de ayudar a un amigo! Yo te acercaré amis amigos y Tú haces el resto, ¿de acuerdo?

Ahora puedes seguir hablando a María con tus palabras, comentándole algo de loque has leído

Día 20: Qué fácil es convencer a María

En septiembre de 1980, la madre Teresa de Calcuta fue a visitar el HogarInfantil de Calcula. Un niño se estaba muriendo y una de las Hermanas se lodijo a la madre Teresa, la cual tomó al niño en sus brazos y se puso a rezar unPadrenuestro y un Avemaría. El capellán bendijo al niño y la madre Teresa se lodevolvió a la Hermana. Aquella misma tarde el niño comenzó a mejorar y al día siguienteestaba fuera de peligro. El poder de la oración había obrado el prodigio.

Santa María, ¡lo que eres capaz de hacer por nosotros, sólo por un Avemaría!Por rezar un Avemaría, ¡cuánto puedo conseguir!

Ahora puedes seguir hablando a María con tus palabras, comentándole algo de loque has leído. Después termina con la oración final.

Día 21: Guadix: ¡ era su Hijo!

En 1808 el ejército napoleónico entró en la pequeña localidad de Guadix.Alarcón relata algunos sucesos ocurridos en su pueblo. Éste entre otros:

"El general recibe noticias de boca del jefe de la expedición.

- ¿Cuántos prisioneros traéis? -Le pregunta-. ¡Necesitamos ahorcarlos para queescarmienten los demás pueblos del partido!

- Sólo traigo dos: un viejo y un muchacho! ¡En toda la villa no encontré másenemigos!-responde el jefe bajando los ojos.

Entonces el general no puede menos de admirar la actitud verdaderamenteantigua, clásica, espartana de aquellos montañeses. Pero con todo, insiste enque sean ahorcados los dos débiles prisioneros... Nuestros padres nos hanreferido muchas veces de aquella ejecución ... Pero nosotros la contaremosrápidamente ... Son de índole demasiado feroz para que la pluma se detenga ensu relato. Ataron una soga al cuello del niño, y lo arrojaron desde un miradorde la casa del ayuntamiento a la plaza mayor del pueblo. Rompióse la soga, quesin duda era vieja, y el niño cayó contra el empedrado. Anudaron la parte rota,tornaron a subir a la pobre criatura, colgáronlo de nuevo, y la soga se volvióa romper.

El niño quedo en el suelo sin poder moverse. No había muerto pero todas suscostillas se habían roto. Entonces un oficial de dragones, conmovido al mirarque se pensaba en colgarlo por tercera vez, llegóse al infeliz... y le deshizola cabeza de un pistoletazo. Saciada de este modo, al menos por aquel día, laferocidad de los vencedores, dignáronse perdonar al anciano enfermo, el cualhabía presenciado toda la anterior escena acurrucado al pie de una columna,esperando a que le llegase su vez de ser ahorcado.

Diéronle, pues libertad, y el pobre viejo salió de la plaza corriendo ytambaleándose, y tomó el camino de su pueblo, donde murió de tristeza aquellamisma noche.

¡El niño asesinado... era su hijo!"

¡Pobre niño y pobre viejo! Quizá nos podamos haber acostumbrado al drama de lacruz ¡Pobre Jesucristo y pobre María!

Madre mía, que no me acostumbre a ver crucifijos; que no me acostumbre a vivirla Misa como si allí no ocurriese nada, como si nadie sufriese en ella. Ayúdamea ser generoso e ir a Misa con toda la frecuencia que me sea posible: ¡quénecesite la Misa!

Continúa hablándole con tus palabras un rato.

Día 22: ¡La llevas clara!

Un mes de otoño. Por motivos profesionales un hombre de una empresa deelectricidad va a un santuario de la Virgen. Uno de los ordenanzas que atiendenel santuario aprovecha para entablar una conversación con él, animándole allevar una vida cristiana y confesarse; no consigue nada: se define no creyentey todo resulta inútil.

Cuando el ordenanza le despide dando por perdidas las posibilidades deconversión de aquel hombre ateo convencido, observa que al pasar por una huchadel santuario, éste echa una limosna; por sus adentros se dice el ordenanza:"la llevas clara, porque si has dado algo a la Virgen, Ella se las apañarápara darte más a ti".

Me contaba el ordenanza que al cabo de un par de años, aquel hombre volvió alsantuario para saludarle: no sabía cómo, pero su vida había cambiadocompletamente; había vuelto a la fe y se había comprometido con Dios a seguirlede cerca, y entre sus compañeros y familiares había hecho un gran apostolado.

Santa María, para ir yo a Dios, y llevarle a mis amigos y familiares, el caminomás seguro y corto eres Tú: darte algo, aunque sea poco y casi diría que sinfe, significa que Tú haces el resto. Durante este mes trataré de ayudar aalgunos amigos míos (puedes decirle, ahora, quiénes en concreto) a que haganalgo por Ti.Quizá, haciendo una romería, o dándoles una imagen de la Virgen, orezando juntos una oración.

Ahora puedes seguir hablando a María con tus palabras, comentándole algo de loque has leído.
Después termina con la oración final.

Día 23 :¿Un acordaos?

Una reunión numerosa con un Obispo de la Iglesia; uno de los asistentes sedirige a él; se ve que le tiene cariño y, como quien está dispuesto a todo, lepregunta:

- ¿Qué quiere que recemos por usted cada día?

El Obispo prefiere hacerse el sordo, pero la insistencia le obliga a contestar:

- "Un acordaos".

Aquél, que estaba dispuesto a cualquier cosa, por difícil que fuese, se sintiócomo defraudado, pues le parecía poco. El Obispo leyó en la cara de aquel jovensu desilusión y añadió:

- ¿Te parece escaso? ¡Qué poco valoras la oración vocal!

Con una sola oración a la Virgen, si tenemos fe, hacemos mucho por quienes queremos.Madre, ayúdame a valorar cada oración. Si llamo por teléfono a un amigo dándoleun recado, sé que me ha oído y que, sí puede, lo hará. Cada vez que te digoalgo, que te rezo un Acordaos, es -¡por lo menos!- como si te llamara porteléfono: Tú me escuchas y me haces caso.

Ahora puedes seguir hablando a María con tus palabras, comentándole algo de loque has leído.
Después termina con la oración final.

Día 24: "Querida Madre mía"

Ojeando papeles viejos encuentro la fotocopia de una carta que leí no sé dónde.Te la transcribo:

"María: no sé cómo empezar esta carta. Me había hecho muy feliz que contoda sinceridad hubiese podido decir: Querida Madre Mía, pero siento que noalcanzo a decirlo porque no sé si te quiero lo suficiente para ello. El querer aalguien es dar y hacer por el otro "el todo". Yo sé que Tú lo erestodo eso para mí: ¡eres mi Madre!; pero por mi parte no confío lo suficiente,no amo lo suficiente, no me entrego lo suficiente. ¿Será por todo eso por loque no recibo respuesta a mis peticiones? Diariamente te cuento mis temores,mis inquietudes, mis preocupaciones, incluso mis alegrías, y Tú callas. ( ...). ¿Es, como te decía antes, mi falta de amor y confianza, en definitiva mifalta de fe, la que no me deja entenderte del todo?

Yo te espero todos los días. Gracias,."

¿Puedes tú decirle con sinceridad Querida Madre mía?; ¿Das y haces "eltodo" por Ella y por Dios?

Puedes hablarlo con Ella. Lo que no está escrito, es ahora cuando puedesdecírselo, comentando el texto que has leído y las preguntas. Después terminacon la oración final.

Día 25: Elmilagro de Calanda

Finales de julio de 1637. Miguel Juan Pellicer, natural de Calanda (Teruel)tuvo un accidente durante su trabajo. Cayó al suelo y le pasó por encima de lapierna derecha una de las ruedas del Carro de su tío rompiéndosela más o menosa la altura del tobillo. Le llevaron al hospital de Valencia y, al ver que cadavez empeoraba más, lo trasladaron a Zaragoza donde llegó a primeros de octubre,con mucha fiebre y la pierna totalmente gangrenada. Antes de ingresar en elhospital fue a la iglesia del Pilar, donde se confesó y comulgó.

Ya en el hospital, viendo los médicos que la pierna no tenía curacióndecidieron cortarla cuatro dedos por debajo de la rodilla. Se la serraron sinmás anestesia que una bebida bien cargada de alcohol mientras él se encomendabaa la Virgen del Pilar. Después de la operación, dos médicos enterraron lapierna en el cementerio del hospital.

Cuando se repuso de la operación, pasó dos años y medio pidiendo limosna en lapuerta del Pilar y durmiendo en una posada o en los bancos del hospital.Regresó a Calanda. Una noche soñó que se untaba el muñón con el aceite de lalámpara de la iglesia del Pilar. Al entrar sus padres en la habitación notaronuna extraña fragancia; la madre se aproximó con el candil a su hijo y vio quele salían de entre las sábanas no una sino las dos piernas. Era su misma piernaamputada: con antiguas cicatrices de niño y la lesión cerca de tobillo que lehizo el carro cuando le pasó por encima. Además se comprobó que la piernaenterrada en el cementerio del hospital no estaba. Todo el pueblo fue testigodel milagro y el párroco celebró una misa en acción de gracias.

¡Qué grande eres, Madre mía! No necesito ver milagros, porque ya has hechomiles. Pero sí necesito que aumentes mí fe cada día, hasta tenerla tan grandecomo la tuya. ¡ Creo, Madre, pero haz que crea más y más!

Ahora puedes seguir hablando a María con tus palabras, comentándole algo de loque has leído. Después termina con la oración final.

Día 26:¡Guapa, guapa y guapa!

Me viene a la cabeza el fervor con que tanta gente, en la Semana Santa deSevilla, gritaba al paso de la Macarena: ¡guapa, guapa y guapa!

Con lo femenina que es nuestra Madre, podemos estar seguros de que le gustaránlos piropos que le lancemos.

Madre mía, procuraré decirte algo -aunque sólo sea: ¡guapa!- cada vez que veauna imagen tuya.

¡Ah! y qué buena idea la de aquél que siempre que veía una chica guapa decía aMaría en su interior: ¡Tú sí que eres guapa!

Ahora puedes seguir hablando a María con tus palabras, comentándole algo de loque has leído. Después termina con la oración final.

Día 27: ¡Un sólo instante y una María!

En cierta ocasión, cuando estaban rezando por un chaval endemoniado, ocurrió losiguiente, según cuenta un testigo presencial: que "el demoniomultiplicaba sus gritos con más fuerza y confusión, diciendo: "¿Por qué hede salir?", entonces, una religiosa allí presente exclamó con fervor:"¡Santa Madre de Dios, rogad por nosotros! ¡María, Madre de Jesús, veniden ayuda nuestra!". Al oír estas palabras, el espíritu infernal redoblósus horribles alaridos: "¡María! ¡María! ¡Para mí no hay María! Nopronunciéis ese nombre, que me hace estremecer. ¡Si hubiese una María para mí,como la hay para vosotros, yo no sería un demonio! Pero para mí no hayMaría." Todos los presentes lloraban. Repitió el demonio: "¡Si yotuviese un solo instante de los muchos que vosotros perdéis! ¡Un sólo instantey una María y yo no sería un demonio!."

¡Qué fuerte! Satanás es un ángel que se separó de Dios; y dice que si tuviera aMaría no sería demonio. Esto es, porque no contó con Ella ha caído tan bajo.Con qué alegría puedo gritar, en momentos de bajón, de dificultad, de vacasflacas: ¡Tengo a María! Eso es lo importante; lo demás cambia.

Ahora puedes seguir hablando a María con tus palabras, comentándole algo de loque has leído. Después termina con la oración final.

Día 28: Rezar todos los días, pase lo que pase

Te copio una noticia del periódico que hace referencia a la operación que JuanPablo II sufrió en octubre de 1996.

El Papa pasará más días en el hospital de los inicialmente previstos. Unacircunstancia que, según el cirujano Francesco Crucitti, se debe a que JuanPablo II "es un paciente rebelde" y en el Vaticano podría estar másansioso por retomar sus actividades normales. Ello podría dificultar surecuperación.

Crucitti recordó que el Papa impidió que se adelantara su operación, a pesarque le fue diagnosticada en las Navidades pasadas, porque tenía numerososcompromisos. Ha preferido esperar a un "hueco" en su agenda paraacceder a la intervención, aunque esto le haya supuesto más malestares.

Por otra parte, el portavoz del Vaticano, Joaquín Navarro Valls, comentó que elPontífice se había levantado el día de la operación a las tres de la mañana,que rezó sólo en su capilla particular, contigua a su habitación en el décimopiso del Políclínico, donde leyó el Breviario y rezó parte del rosario.

A las cinco de la mañana concelebró la Misa con su secretario, monseñorStanislao Dziwisz.

Ayúdame, Madre mía, a rezar todos los días. Que no acepte excusas. Que no dejede dedicarte un rato aunque esté cansado. Quiero que me resulte necesariorezar. Gracias.

Comenta ahora estas cosas con Ella.

Día 29: Le quitó el casco

Balduino fue el Rey de Bélgica hasta 1994, año en el que muere. Muchos de susallegados han hablado y escrito acerca de la vida cristiana ejemplar de esteRey. Un buen amigo suyo era el Cardenal Suenens. Escribe esta anécdota. Iban deviaje en coche ellos dos solos.

"La escena tiene lugar en una carretera secundaria del país. El Reyconducía el coche y yo era el único pasajero. Al pasar cerca de la estación deun pueblo, vio una imagen de Nuestra Señora rodeada de un jardincillo de flores,pero alguien había tenido el mal gusto de profanarla poniéndole en la cabeza uncasco de punta alemán de la Gran Guerra.

Arriesgándose a que lo reconocieran, frenó en seco y, sin decir palabra, saliódel coche, se subió al pedestal y quitó el casco, que tiró en una zanja. Cogióde nuevo el volante sin hacer ningún comentario, como la cosa más natural delmundo. Yo vi en este gesto la actitud de un caballero que no permite que seburlen de su madre y que ignora cualquier tipo de respeto humano que en esemomento pudiera pasársele por la cabeza"

Santa María, que cuando vea algo que pueda no gustarte a ti o a tu hijo, quesepa reaccionar igual que el Rey Balduino. Que no me dé vergüenza comportarmecomo tu hijo.

Comenta esto con ella un rato.

Día 30: ¡No dejarles... aunque está hecho undesastre!

Cuenta San Alfonso María este sucedido: en 1604, a dos jóvenes de Flandes, quellevaban una mala vida, al pasar una noche en casa de una mujer pecadora, devida deshonesta, les ocurrió lo que se cuenta a continuación:

Ricardo, uno de los jóvenes, salió de aquella casa y cuando llegó a la suya seacostó. Una vez en la cama se acordó de no haber rezado las tres Avemarías, queacostumbraba rezar todos los días a su Madre la Virgen. El sueño ya le habíavencido, pero venciendo la pereza las rezó, aunque sin mucha devoción y luegose acostó de nuevo.

Apenas había empezado a dormir notó que alguien golpeaba con fuerza la puertade su habitación.

Quien golpeaba la puerta era el alma de su amigo. (Cuando morimos, nuestra almasigue viviendo, y en algunas ocasiones permite Dios que, de formaextraordinaria, actúe físicamente. En este caso lo permitió Dios para queRicardo cambiase de vida).

Ricardo se levantó y sin abrir la puerta preguntó: -¿Quién eres?

-¿Es que no me reconoces?, ¡soy undesgraciado, -exclamó triste el alma del amigo- estoy condenado!

- ¿Cómo así?

-Tienes que saber, Ricardo que, alsalir de aquella casa me atacaron y caí muerto ahogado; mi cuerpo quedó tendidoen la mitad de la calle y mi alma está en el infierno. Lo mismo te hubierapasado a ti, pero Santa María te salvó de él por las tres Avemarías que lerezas cada noche. Y acabó diciendo: aprovecha esta revelación de la Madre deDios, tú que tienes tiempo. Y desapareció.

La Virgen quiso que el alma de su amigo le revelase a Ricardo lo sucedido paraque cambiase de vida. Ricardo se puso a llorar y a dar gracias a la Virgen;sonaban entonces las campanas de la iglesia y decidió ir a confesarse y hacerpenitencia.

Fue y se lo dijo a los sacerdotes; estos, que no lo creían, se dirigieron a lacalle donde estaba el cuerpo de su amigo y lo vieron muerto y tendido en mitadde la calle; comprobaron así que Ricardo no había mentido. A partir de entoncesRicardo cambió de vida e hizo muchas cosas por Dios y por los demás.

Perdona, María, las veces que rezo el Avemaría sin atención, como decarrerilla, sin darme cuenta de que te lo estoy diciendo a Ti. Procuraréfijarme más en los pronombres en segunda persona (Tú, te, contigo). De todasformas, aunque me siga distrayendo, no me preocupa: sé que te gusta lo quedigo, y sabes que te lo digo porque te quiero. Todas las noches te daré lasbuenas noches rezándote las tres Avemarías... ¡ con atención!


Ahora puedes seguir hablando a María con tus palabras, comentándole algo de loque has leído. Después termina con la oración final.

Día 31: Temer ¿aqué?

Te copio una copla popular que hace siglos rezaban los cristianos confrecuencia, para que ahora se la digas a Ella:

"No, no temo nada; no temo a mis pecados, porque puedes remediar el malque me han causado; no temo a los demonios, porque eres más poderosa que todoel infierno; no temo a tu Hijo, justamente indignado por mí, porque se aplacarácon una sola palabra tuya. Sólo temo que por mi culpa deje de encomendarme a Tiy así me pierda".

¡Qué seguridad! ¡Y qué lógico! Si yo no le dejo, Ella no me dejará. Lo únicoque puede darnos miedo es dejar de rezar y alejarse de María.

Madre mía, hoy acaba el mes dedicado a Ti. Tenme siempre cogido de tu mano.Cuídame cada día hasta el día de mi muerte. Y así vaya al cielo, donde ya poderestar contigo por los siglos. Amén.

Ahora puedes seguir hablando a María con tus palabras, comentándole algo de loque has leído.
Después termina con la oración final.